¡La paleta es el Amor!

Maktú

Poeta que considera el portal su segunda casa
Quiero surtir de colores

la morada que me habita

sin fijarme en la antracita

ni en sus negros sinsabores.

Verdes claros, redentores,

amarillos luminosos,

violetas tiernos, gozosos,

rojos de roja cereza…

encumbrando con destreza

por sus brillos deleitosos.


Vivo a la par que me muero

entre luces y negrura,

marinado en amargura

o sintiéndome el primero.

¡Quiero el azul más certero

y el celeste… celestial!

cuando a través del cristal

miro mi calle allá abajo

oscureciendo a destajo

mi Esperanza Principal.


Quiero colores conmigo

-en formidable aluvión-

sin sentir su conclusión…

¿sabes bien como te digo?

Llevar su influjo de abrigo

contra tanta oscuridad

hasta darle claridad

a mis constantes nublados

que se extienden obstinados

como por causalidad.


Vivo donde equidistante

la noche se anuda al día,

en una tierra baldía

o feraz y exuberante.

Quiero color al instante

-¡por favor, denme color-

con el que pintar mejor

mis desiertas soledades

al tiempo que sus bondades

sanarán cualquier dolor.


¡La paleta es el Amor!
 
Sí, y el Amor-Bondad es un caballero.
¡ Damas y caballeros ! Entonces, por doquier.
Y en la intimidad, desnudos.
Eso es alternativo.
Dado que pudo haber sido, y no fue. No sucedió.
Y sin embargo, consta. ¡ Qué cosas ! Hay Pornografía. Pero la tapamos...
 
Quiero surtir de colores

la morada que me habita

sin fijarme en la antracita

ni en sus negros sinsabores.

Verdes claros, redentores,

amarillos luminosos,

violetas tiernos, gozosos,

rojos de roja cereza…

encumbrando con destreza

por sus brillos deleitosos.


Vivo a la par que me muero

entre luces y negrura,

marinado en amargura

o sintiéndome el primero.

¡Quiero el azul más certero

y el celeste… celestial!

cuando a través del cristal

miro mi calle allá abajo

oscureciendo a destajo

mi Esperanza Principal.


Quiero colores conmigo

-en formidable aluvión-

sin sentir su conclusión…

¿sabes bien como te digo?

Llevar su influjo de abrigo

contra tanta oscuridad

hasta darle claridad

a mis constantes nublados

que se extienden obstinados

como por causalidad.


Vivo donde equidistante

la noche se anuda al día,

en una tierra baldía

o feraz y exuberante.

Quiero color al instante

-¡por favor, denme color-

con el que pintar mejor

mis desiertas soledades

al tiempo que sus bondades

sanarán cualquier dolor.


¡La paleta es el Amor!
¡Que te llegue un planeta de colores! Un poema hermoso, mucho ritmo, bellas imágenes, he disfrutado mucho leerlo. Saludos
 
Quiero surtir de colores

la morada que me habita

sin fijarme en la antracita

ni en sus negros sinsabores.

Verdes claros, redentores,

amarillos luminosos,

violetas tiernos, gozosos,

rojos de roja cereza…

encumbrando con destreza

por sus brillos deleitosos.


Vivo a la par que me muero

entre luces y negrura,

marinado en amargura

o sintiéndome el primero.

¡Quiero el azul más certero

y el celeste… celestial!

cuando a través del cristal

miro mi calle allá abajo

oscureciendo a destajo

mi Esperanza Principal.


Quiero colores conmigo

-en formidable aluvión-

sin sentir su conclusión…

¿sabes bien como te digo?

Llevar su influjo de abrigo

contra tanta oscuridad

hasta darle claridad

a mis constantes nublados

que se extienden obstinados

como por causalidad.


Vivo donde equidistante

la noche se anuda al día,

en una tierra baldía

o feraz y exuberante.

Quiero color al instante

-¡por favor, denme color-

con el que pintar mejor

mis desiertas soledades

al tiempo que sus bondades

sanarán cualquier dolor.


¡La paleta es el Amor!
Me ha gustado mucho,colores intensos en cada verso que se van viendo y se pueden tocar...muy interesante.Enhorabuena.Bernardo
 
Quiero surtir de colores

la morada que me habita

sin fijarme en la antracita

ni en sus negros sinsabores.

Verdes claros, redentores,

amarillos luminosos,

violetas tiernos, gozosos,

rojos de roja cereza…

encumbrando con destreza

por sus brillos deleitosos.


Vivo a la par que me muero

entre luces y negrura,

marinado en amargura

o sintiéndome el primero.

¡Quiero el azul más certero

y el celeste… celestial!

cuando a través del cristal

miro mi calle allá abajo

oscureciendo a destajo

mi Esperanza Principal.


Quiero colores conmigo

-en formidable aluvión-

sin sentir su conclusión…

¿sabes bien como te digo?

Llevar su influjo de abrigo

contra tanta oscuridad

hasta darle claridad

a mis constantes nublados

que se extienden obstinados

como por causalidad.


Vivo donde equidistante

la noche se anuda al día,

en una tierra baldía

o feraz y exuberante.

Quiero color al instante

-¡por favor, denme color-

con el que pintar mejor

mis desiertas soledades

al tiempo que sus bondades

sanarán cualquier dolor.


¡La paleta es el Amor!
Mezcla intensa que sincronicamente se hace en
esa paleta donde los colores van vistiendo ese
amr que es profundidad descubrida. un
bello poema donde lo pictorico es aluvion
para que las sensaciones se entreguen y
adoren las iluminadas virtudes de esa razon
felicidade.s magnifico. luzyabsenta
 

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