Xoel Errante
Poeta fiel al portal
Hace tiempo había un mudo en el pueblo, gustaba de escuchar a todo mundo y todos le conocían andaba por las plazas, los mercados, callejones oscuros, por cualquier lugar, a todos escuchaba con gusto y a su modo les contestaba a señas y gemidos, todo el pueblo confiaba en él sus secretos por que sabían que como no podía hablar estaban seguros.
Un día se le concedió el deseo de su corazón que era el poder hablar, así que corrió a todos lados a gritar a sus amigos que podía hablar por un solo día, pero nadie le escuchó, estaban tan atentos a sus problemas y tan acostumbrados a ser escuchados, que nadie se dio cuenta que el mudo podía hablar...
Y así, al día siguiente continuó con su muda y triste vida.
Un día se le concedió el deseo de su corazón que era el poder hablar, así que corrió a todos lados a gritar a sus amigos que podía hablar por un solo día, pero nadie le escuchó, estaban tan atentos a sus problemas y tan acostumbrados a ser escuchados, que nadie se dio cuenta que el mudo podía hablar...
Y así, al día siguiente continuó con su muda y triste vida.