Ojala, pudiera amarte en las sombras de mis olvidos por un momento, que tan solo fuera perdurable, así como los pedacitos de eternidad
Ojala, no se me hubiese acabado el instante en el que te quedaste, para así yo no partir y regresar nuevamente y encontrarme el blanco seco de tu mirada
Ojala, que anheles de nuevo los primeros momentos, los primeros dolores, los primeros sabores, para no sentirme sola en este recuerdo, para no saberte solo en este olvido
Ojala, que te muerdas los labios y se te pierda la mirada delante de su rostro, solo por unos segundos y muy de vez en cuando, sin tanto pretender
Ojala, que me desarmes, me intuyas, me percibas, me veas, y te mezas en un trozo de pasado, el que es tuyo, pero donde yo aparezco con todo lo que fui
Ojala, que sin madures algún día, se te antoje pecar un poco y luego arrepentirte, y así te despidieras con miedo y apuro, tanteando malestar
Ojala que no sientas miedo, ojala que no me juzgues y te lamentes de mi, pues ahora me toca dejarte, yo a ti, con toda mi sordidez a cuesta y con la espalda rota.
Ojala, no se me hubiese acabado el instante en el que te quedaste, para así yo no partir y regresar nuevamente y encontrarme el blanco seco de tu mirada
Ojala, que anheles de nuevo los primeros momentos, los primeros dolores, los primeros sabores, para no sentirme sola en este recuerdo, para no saberte solo en este olvido
Ojala, que te muerdas los labios y se te pierda la mirada delante de su rostro, solo por unos segundos y muy de vez en cuando, sin tanto pretender
Ojala, que me desarmes, me intuyas, me percibas, me veas, y te mezas en un trozo de pasado, el que es tuyo, pero donde yo aparezco con todo lo que fui
Ojala, que sin madures algún día, se te antoje pecar un poco y luego arrepentirte, y así te despidieras con miedo y apuro, tanteando malestar
Ojala que no sientas miedo, ojala que no me juzgues y te lamentes de mi, pues ahora me toca dejarte, yo a ti, con toda mi sordidez a cuesta y con la espalda rota.