Eduardo Morguenstern
Poeta que considera el portal su segunda casa
LA PARTIDA
Una gota de rocío
por el soplo misterioso
de tu último suspiro
suspendida en el vacío
asombrada se quedó.
Mientras tus ojos decían
entre lágrimas silentes
la mirada del adiós.
Y tu boca enmudecida
me rogaba detenerte
pero yo no fui valiente
y pensé que tu partida
era mejor para los dos...
Ya trasponías la puerta
cuando la gota cayó.
Eduardo Morguenstern
Una gota de rocío
por el soplo misterioso
de tu último suspiro
suspendida en el vacío
asombrada se quedó.
Mientras tus ojos decían
entre lágrimas silentes
la mirada del adiós.
Y tu boca enmudecida
me rogaba detenerte
pero yo no fui valiente
y pensé que tu partida
era mejor para los dos...
Ya trasponías la puerta
cuando la gota cayó.
Eduardo Morguenstern
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