Efectivamente, el Amor-Bondad se acaba.
Es como el chocolate puro.
O si fuéramos coches, sería gasolina.
Siempre es menester. Siempre, bievenida.
Pero no es lo único. También está el Ajedrez, por ejemplo.
Debemos ingeniárnoslas, en la vida, para la economía, la ecología y la psicología.
Estar alerta, a cada jugada.