daniel amaya
Poeta fiel al portal
La patria grande
Adoro la gran patria ,
lo grande que es
añoro sus amaneceres,
sus ocasos y su gente
me duele la gran patria
por ahora es lo que puedo hacer
¡qué tristeza! Su realidad se resume en los cráteres de la luna
en las fisuras del asfalto,
en las lágrimas de los techos
y en los absurdos nidos de palos.
¡Oh gran patria de Dios! ,
bellos tus claveles, tus turpiales
Las montañas, llanos, ríos y mares,
en su belleza se resume el amor de Dios.
¡Oh señor perdón! Se agotan las libres alas
enterrando el clamor en la tierra,
la justicia se acapara por bufones en un pedestal,
los demonios sonríen ganando la apuesta del mal,
los bufones brindan limosnas sin luces y sin despertares
cegando la humildad y la fuerza de la unión,
lastimando la soberanía del pueblo aturdido por cautelosas amenazas
incrustando todo a su nobleza
aprovechando su buen corazón,
el cielo se achica como pájaros en una jaula
subestimando la inteligencia con cárceles baratas,
evaporando la libertad y lapidando la valentía.
¡Oh pueblo legendario y hermoso!
pueblo fuerte y valiente
pueblo de gran fuerza como la voluntad de Dios,
bella patria, hermosa su gente y su libertad,
en su belleza se resume el amor de Dios.
¡Oh señor perdónanos!
se nos olvido que somos,
la tierra tiembla de pavor por el odio
fabricado desde inútiles polos,
olvidando la hermandad que una vez libró la patria del abismo,
solo se respira películas perturbadoras en las calles
discursos disfrazados de pueblo
y actuaciones mecánicas carentes de humanidad,
provenientes de quienes se auto nombran reyes del pueblo
sembrando miedo en la patria engañada
por descabelladas promesas y falsas esperanzas,
el hambre se come a los vivos,
las paredes son remendadas
las aceras son camas y el ambiente se dibuja en miseria
el pueblo se moldea y el tricolor se desintegra.
Amo la patria,
la verdadera patria de Bolívar,
no la de los monigotes,
la de los falsos dioses,
la de la muerte y la del miedo,
amo la patria de los luchadores,
la de los hombres, mujeres y niños
nacidos por la paz, el trabajo y la igualdad
adoro la tierra de lo posible,
la que parece un portal hacia el cielo y hacia el corazón.
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