Hoy proclamo la muerte de mis temores,
son como tumores que hieren y me matan,
harto de tanta histeria, mi espíritu no aguanta,
como buscar la paz en un mundo de arrogancia.
Una tierra de ruidos, de sonidos salvajes,
no son de los bosques, si no de guerras,
garajes que en vez de herramientas hay armas,
que rompen un silencio tan perfecto y te purifica el alma.
son como tumores que hieren y me matan,
harto de tanta histeria, mi espíritu no aguanta,
como buscar la paz en un mundo de arrogancia.
Una tierra de ruidos, de sonidos salvajes,
no son de los bosques, si no de guerras,
garajes que en vez de herramientas hay armas,
que rompen un silencio tan perfecto y te purifica el alma.