Qué daño pudo hacerte
mi triste amor desenfrenado
qué daño hice al quererte
para que me hayas olvidado.
Qué daño hizo mi corazón
al amar tu dulce mirada
que me hizo perder la razón
y me dejó muy enamorada.
Qué acaso para amarte
tenía que pagar un precio
qué acaso por desearte
me merezco ahora tu desprecio.
Que entre cada desdén
se encierra una ironía
que tal vez sea por mi bien
que se acabe mi fantasía.
Luché, incansable por tu amor
y despreciaste cada te quiero
porque lo creíste un favor
y que no podía ser sincero.
Acaso crees que vales poco
que nadie te ama profundo
pues debes de estar loco
para creer que me confundo.
Besé tu boca, tuve tu cuerpo
toqué tu carne, me llevé tu aliento
tuve tu alma un instante incierto
pero todo, todo se lo llevó el viento.
Grabé tu aroma en mi mente
tatué tu nombre en mi razón
y todo sirvió únicamente
para que rompieras mi corazón.
Será muy cierto que amar
es la causa de mi agonía
que me atormenta y no puedo soñar
por aquel que no me quería.
Muy cierto, muy sincero
y es que a la pena de amarte
y a todo lo que yo quiero
no queda más que olvidarte.
Y a quién le sirve el sentimiento
que por días calentó mi corazón
si ahora es mi tormento
el que me pierde sin razón.
Tal vez si tu me amaras
me olvidaría de esta pena
pero aunque lo lograras
ya cumplí mi condena.
La condena larga e infinita
de amarte sin medida
pues la flor sin agua se marchita
y la ilusión se da por perdida.
Amo tus labios, amo tu mente
amo tu boca, amo tu olor
pero ya todo se resiente
y de amor queda sólo dolor.
RB
mi triste amor desenfrenado
qué daño hice al quererte
para que me hayas olvidado.
Qué daño hizo mi corazón
al amar tu dulce mirada
que me hizo perder la razón
y me dejó muy enamorada.
Qué acaso para amarte
tenía que pagar un precio
qué acaso por desearte
me merezco ahora tu desprecio.
Que entre cada desdén
se encierra una ironía
que tal vez sea por mi bien
que se acabe mi fantasía.
Luché, incansable por tu amor
y despreciaste cada te quiero
porque lo creíste un favor
y que no podía ser sincero.
Acaso crees que vales poco
que nadie te ama profundo
pues debes de estar loco
para creer que me confundo.
Besé tu boca, tuve tu cuerpo
toqué tu carne, me llevé tu aliento
tuve tu alma un instante incierto
pero todo, todo se lo llevó el viento.
Grabé tu aroma en mi mente
tatué tu nombre en mi razón
y todo sirvió únicamente
para que rompieras mi corazón.
Será muy cierto que amar
es la causa de mi agonía
que me atormenta y no puedo soñar
por aquel que no me quería.
Muy cierto, muy sincero
y es que a la pena de amarte
y a todo lo que yo quiero
no queda más que olvidarte.
Y a quién le sirve el sentimiento
que por días calentó mi corazón
si ahora es mi tormento
el que me pierde sin razón.
Tal vez si tu me amaras
me olvidaría de esta pena
pero aunque lo lograras
ya cumplí mi condena.
La condena larga e infinita
de amarte sin medida
pues la flor sin agua se marchita
y la ilusión se da por perdida.
Amo tus labios, amo tu mente
amo tu boca, amo tu olor
pero ya todo se resiente
y de amor queda sólo dolor.
RB