almacautiva
Poeta adicto al portal
No sé si fuiste amor
en realidad.
Ni si el amor se reconocerá a la legua.
Si llegó y no lo ví
o si estoy ciega.
O si al final resultará que estaba en ti.
-¿Pero es que sabe alguien cuándo llega?-
No sé si fuiste un día, o siete, o cientos.
No sé si fuiste amor, o ventolera.
Si fuiste sueño,
igual fuiste un poema.
Igual fuiste aquella tarde
de tormenta.
O el tibio contraluz de un sol valiente
que se atreve a tocarte y no se quema.
No sé si fuiste soledad callada
o en los bolsillos de mi falda
arena.
Ni si te llamo amor, por la costumbre
del eco retumbón de un no te vayas.
A veces fuiste,
fuiste
incluso pena.
Negra como el romance de un tal Lorca
que de mirarla tanto
se me volvió malva.
No sé qué fuiste, amor, no sé qué fuiste.
Pero sé que soplando,
soplando,
me volaste el alma.
en realidad.
Ni si el amor se reconocerá a la legua.
Si llegó y no lo ví
o si estoy ciega.
O si al final resultará que estaba en ti.
-¿Pero es que sabe alguien cuándo llega?-
No sé si fuiste un día, o siete, o cientos.
No sé si fuiste amor, o ventolera.
Si fuiste sueño,
igual fuiste un poema.
Igual fuiste aquella tarde
de tormenta.
O el tibio contraluz de un sol valiente
que se atreve a tocarte y no se quema.
No sé si fuiste soledad callada
o en los bolsillos de mi falda
arena.
Ni si te llamo amor, por la costumbre
del eco retumbón de un no te vayas.
A veces fuiste,
fuiste
incluso pena.
Negra como el romance de un tal Lorca
que de mirarla tanto
se me volvió malva.
No sé qué fuiste, amor, no sé qué fuiste.
Pero sé que soplando,
soplando,
me volaste el alma.
:: ::
::
::
::
::