Robsalz
Poeta que considera el portal su segunda casa
Murieron los VHS y los autocines,
las cartas por buzón y la máquina de escribir,
el telegrama y los beepers,
mis besos contigo y las ganas de reír.
Los casetes y el teléfono fijo,
la grabadora y el láser disc,
no sé quién te dijo
que desde que te fuiste, me vieron feliz.
Se fueron la radio portátil y la guía telefónica,
los mapas de papel y el despertador,
el walkman y el USB para la memoria,
el tamagotchi y la game boy.
Se asomaron las tablets y las aplicaciones,
las luces LED y la alta definición,
no sabes la pereza que me da extrañarte
y no borrarte de mi corazón.
El smartphone y la tele de pantalla plana,
las compras online y las cámaras digitales,
los drones, la realidad virtual y el mañana,
la impresora 3D y cien juguetes sexuales.
Me da pereza extrañarte y que a ti ni te valga,
pensar que tu boca sin la mía está muerta,
enviarte un SMS y que no salga
porque nunca ando saldo en mi cuenta.
las cartas por buzón y la máquina de escribir,
el telegrama y los beepers,
mis besos contigo y las ganas de reír.
Los casetes y el teléfono fijo,
la grabadora y el láser disc,
no sé quién te dijo
que desde que te fuiste, me vieron feliz.
Se fueron la radio portátil y la guía telefónica,
los mapas de papel y el despertador,
el walkman y el USB para la memoria,
el tamagotchi y la game boy.
Se asomaron las tablets y las aplicaciones,
las luces LED y la alta definición,
no sabes la pereza que me da extrañarte
y no borrarte de mi corazón.
El smartphone y la tele de pantalla plana,
las compras online y las cámaras digitales,
los drones, la realidad virtual y el mañana,
la impresora 3D y cien juguetes sexuales.
Me da pereza extrañarte y que a ti ni te valga,
pensar que tu boca sin la mía está muerta,
enviarte un SMS y que no salga
porque nunca ando saldo en mi cuenta.
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