La perfecta compañera
Hebert Fayet
En pos de una quimera y empecinado en su andar
nunca cesó de buscar la perfecta compañera
y aunque la suerte artera nunca lo quiso ayudar
el piensa que la ha de hallar en una esquina cualquiera.
A veces cuando lo miro... en la distancia parece
una barca que sin faro al finál va a zozobrar
con su carga de sueños viendo que se desvanece
esa dulce quimera que jamás pudo alcanzar.
Pero ciego él no desiste y prosigue con empeño
en busca de aquel diamante oculto en medio del mar
sin saber que lo perfecto es tan sólo un fútil sueño...
...y sólo una utopía que no se puede lograr
ruego a Dios que te ayude buen amigo madrileño
y en tu viaje de ensueños no vayas a naufragar
Hebert Fayet
En pos de una quimera y empecinado en su andar
nunca cesó de buscar la perfecta compañera
y aunque la suerte artera nunca lo quiso ayudar
el piensa que la ha de hallar en una esquina cualquiera.
A veces cuando lo miro... en la distancia parece
una barca que sin faro al finál va a zozobrar
con su carga de sueños viendo que se desvanece
esa dulce quimera que jamás pudo alcanzar.
Pero ciego él no desiste y prosigue con empeño
en busca de aquel diamante oculto en medio del mar
sin saber que lo perfecto es tan sólo un fútil sueño...
...y sólo una utopía que no se puede lograr
ruego a Dios que te ayude buen amigo madrileño
y en tu viaje de ensueños no vayas a naufragar