Damián Masot
Poeta recién llegado
La pieza llena de moscas
oscila cuando entro a ella.
Nunca se ve igual
de un día para otro,
porque los seres volátiles que la habitan
siempre titubean
y sólo a veces
dejan espacios en donde estar.
Si hablas descuidadamente
dentro de ella
podrías tragar una
o miles
al dejar tu boca abierta
entre el hablar,
hablar...
y hablar.
Ya me eh acostumbrado a ella.
Hay una hipnótica espontaneidad
en el vuelo
de sus desprolijos habitantes
que circulan con total libertad
pretendiendo marearme
si me quedo
mucho rato inmóvil mirándolas.
oscila cuando entro a ella.
Nunca se ve igual
de un día para otro,
porque los seres volátiles que la habitan
siempre titubean
y sólo a veces
dejan espacios en donde estar.
Si hablas descuidadamente
dentro de ella
podrías tragar una
o miles
al dejar tu boca abierta
entre el hablar,
hablar...
y hablar.
Ya me eh acostumbrado a ella.
Hay una hipnótica espontaneidad
en el vuelo
de sus desprolijos habitantes
que circulan con total libertad
pretendiendo marearme
si me quedo
mucho rato inmóvil mirándolas.