Roberto Tavares
Poeta recién llegado
La pinté de hermosa- como te dije-
pues la edifiqué con versos que la menté formuló
y le dediqué las noches más felices
en mis horas de osadía fui
el perfecto arquitecto que le construyó su amor
que una noche clara
yo le regalé dos rosas
y le platiqué las cosas
que el amor me platicó
la adorné con vestiduras
que a mis ojos- fue lindura contemplarla-
de soñarla, -en mis noches fue oración-
y me llené de su ternura
mi alma rebosaba de besarla
poco a poco mi espíritu alimentó
y le conseguí luceros que encendí a su paso
y mi noche en busca de ella
en día se transformó
fui la sombra de su andar
la nube en forma de su forma
que cubrió su piel bajo un cielo raso
el que vio en su andar un trazo elegante, fino de pulcritud
porque fui feliz al verla
al amarla, con nobleza me confieso
me sentí etéreamente superior
porque toqué la estrella mas pequeña
y se convirtió en un sol
porque amé su paz risueña
y de candores adornada
lució cual rosa perfumada
mi cariño en su pasión
La pinté de hermosa- como te dije-
porque motivóme su risa
acaricióme su mano
besóme su mayo todos mis ayeres enseñóme su abril a jugar mis septiembres
regalóme en azules ensueños
su amor tan pequeño
que aún conservo
la llave que aún abre su humilde puerta
pues la edifiqué con versos que la menté formuló
y le dediqué las noches más felices
en mis horas de osadía fui
el perfecto arquitecto que le construyó su amor
que una noche clara
yo le regalé dos rosas
y le platiqué las cosas
que el amor me platicó
la adorné con vestiduras
que a mis ojos- fue lindura contemplarla-
de soñarla, -en mis noches fue oración-
y me llené de su ternura
mi alma rebosaba de besarla
poco a poco mi espíritu alimentó
y le conseguí luceros que encendí a su paso
y mi noche en busca de ella
en día se transformó
fui la sombra de su andar
la nube en forma de su forma
que cubrió su piel bajo un cielo raso
el que vio en su andar un trazo elegante, fino de pulcritud
porque fui feliz al verla
al amarla, con nobleza me confieso
me sentí etéreamente superior
porque toqué la estrella mas pequeña
y se convirtió en un sol
porque amé su paz risueña
y de candores adornada
lució cual rosa perfumada
mi cariño en su pasión
La pinté de hermosa- como te dije-
porque motivóme su risa
acaricióme su mano
besóme su mayo todos mis ayeres enseñóme su abril a jugar mis septiembres
regalóme en azules ensueños
su amor tan pequeño
que aún conservo
la llave que aún abre su humilde puerta
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