Y la caricia fresca de la marina
brisa desliza sus dedos temblorosos
por mi piel ardiente.
Ardiente sol de la solitaria playa
que destella sobre las espejeantes olas
de sensual espuma.
Espuma blanca que recorre la
fina arena humedeciendo con su sudor
las ásperas rocas.
Rocas impasibles que se alzan
como muralla infranqueable, pero
herida como mi alma moribunda.
Moribunda concha vacía, astillada,
que descansa sobre la arena, solitaria,
olvidada, alejada de la mirada.
Mirada viajera que camina
entre las altivas olas del horizonte
de lejanas promesas.
Promesas eternas que unos labios
susurraron, en ese mismo lugar,
para arrullar a un dulce amante.
Amante alada de mis sueños
deja que la mar nos enamore
con su ardiente caricia .
Caricia imborrable del sol
del verano en una playa desierta,
salvo por dos almas heridas.
brisa desliza sus dedos temblorosos
por mi piel ardiente.
Ardiente sol de la solitaria playa
que destella sobre las espejeantes olas
de sensual espuma.
Espuma blanca que recorre la
fina arena humedeciendo con su sudor
las ásperas rocas.
Rocas impasibles que se alzan
como muralla infranqueable, pero
herida como mi alma moribunda.
Moribunda concha vacía, astillada,
que descansa sobre la arena, solitaria,
olvidada, alejada de la mirada.
Mirada viajera que camina
entre las altivas olas del horizonte
de lejanas promesas.
Promesas eternas que unos labios
susurraron, en ese mismo lugar,
para arrullar a un dulce amante.
Amante alada de mis sueños
deja que la mar nos enamore
con su ardiente caricia .
Caricia imborrable del sol
del verano en una playa desierta,
salvo por dos almas heridas.