PEQUEÑO GRANITO DE ANIS
Poeta asiduo al portal
Te miro enfrascado en el lienzo,
arrojas colores inexistentes con
pasión y ternura, das a la imagen
figura y frunces el seño, tu mano
en la sien caliente, cabellos caen
en tu frente, seriedad latente.
Pintor que desgajas con fiereza,
pedazos de tu alma en la tela,
tus movimientos cadenciosos,
dan ritmo a tal arrojo, buscas
dejar constancia de lo que ven
tus ojos, tus sueños, tu modo.
Luz, sombra, tiempo, espacio,
líneas, círculo, arco iris que
expandido, brillo y color sin
perder hilo, hacen de esa obra
artificio de belleza y extravío.
Pintor, un regalo para ojos y
para corazones heridos.
Tu obra terminas, extasiado la
miras, extasiada la miro, dulce,
libre de complejo, es todo un
reflejo de tu alma y corazón,
nacimiento de un nuevo ser,
luego de duro término de un parto,
así es tu trabajo por ti adorado,
por mí simplemente alabado.
Del poeta la misma labor, el mismo resultado la misma emoción.©
arrojas colores inexistentes con
pasión y ternura, das a la imagen
figura y frunces el seño, tu mano
en la sien caliente, cabellos caen
en tu frente, seriedad latente.
Pintor que desgajas con fiereza,
pedazos de tu alma en la tela,
tus movimientos cadenciosos,
dan ritmo a tal arrojo, buscas
dejar constancia de lo que ven
tus ojos, tus sueños, tu modo.
Luz, sombra, tiempo, espacio,
líneas, círculo, arco iris que
expandido, brillo y color sin
perder hilo, hacen de esa obra
artificio de belleza y extravío.
Pintor, un regalo para ojos y
para corazones heridos.
Tu obra terminas, extasiado la
miras, extasiada la miro, dulce,
libre de complejo, es todo un
reflejo de tu alma y corazón,
nacimiento de un nuevo ser,
luego de duro término de un parto,
así es tu trabajo por ti adorado,
por mí simplemente alabado.
Del poeta la misma labor, el mismo resultado la misma emoción.©