Sabrina_dragonlady
Poeta recién llegado
No domina su cuerpo
ahora que él lo tiene no tiene voluntad más que la suya
le pertenece es la esclava de su merced
que anhela tener su cuerpo
que jamás consigue su corazón
que tiene límites invisibles para llegar al alma
es solo deseo de ese que estremece los cuerpos
que deja la mente inquieta
y el cuerpo ansioso,
ansioso de ser poseído
sin piedad
sin condena
sin tener idea de lo que quiere
deseando algo que no conoce
todas esas cosas que un sentimiento provoca
fundir los gruesos labios
estrechar las candentes pieles
quemándose en una hoguera
que se apaga mientras son dos extraños
que no conocen el amor
éste no existe en sus bocas
los gritos de placer naciente callan la palabra sagrada
y la esconden hasta que unos renegados ojos
dan lo que mil palabras no saben y asusta al más valiente al sentirse quebrado
por la hermosa presión masoquista que le oprime el pecho
y recuerda una sensación similar
cuando su madre lo fundía en sueños en su pecho
un lugar seguro donde nada ni nadie lastima,
nada más que perder el tibio contacto...
ahora que él lo tiene no tiene voluntad más que la suya
le pertenece es la esclava de su merced
que anhela tener su cuerpo
que jamás consigue su corazón
que tiene límites invisibles para llegar al alma
es solo deseo de ese que estremece los cuerpos
que deja la mente inquieta
y el cuerpo ansioso,
ansioso de ser poseído
sin piedad
sin condena
sin tener idea de lo que quiere
deseando algo que no conoce
todas esas cosas que un sentimiento provoca
fundir los gruesos labios
estrechar las candentes pieles
quemándose en una hoguera
que se apaga mientras son dos extraños
que no conocen el amor
éste no existe en sus bocas
los gritos de placer naciente callan la palabra sagrada
y la esconden hasta que unos renegados ojos
dan lo que mil palabras no saben y asusta al más valiente al sentirse quebrado
por la hermosa presión masoquista que le oprime el pecho
y recuerda una sensación similar
cuando su madre lo fundía en sueños en su pecho
un lugar seguro donde nada ni nadie lastima,
nada más que perder el tibio contacto...