lahistoria
Poeta adicto al portal
Me levante pensando
en la prima Vera,
que bella era,
tan bella como una estrella,
tan caliente como el sol,
era como un atardecer en New York,
pero después del sol viene la luna,
era más trola que ninguna,
la entregaba por una pizza
y dos aceitunas.
Y me pregunto,
¿dónde estará mi prima Vera?
¿Qué habrá sido de ella?
tal vez ande en las rutas,
entregando la trucha,
siempre en ella florecía la puta.
Recuerdo su cara angelical,
su pelo de seda,
su boca de fresa
y su cuerpo infernal.
Vendía su inocencia por nada,
entregaba la cola
como banco que entrega la plata,
no se valoraba,
no se quería ni un poquito,
tocaba más pitos
que referí de futbolito.
en la prima Vera,
que bella era,
tan bella como una estrella,
tan caliente como el sol,
era como un atardecer en New York,
pero después del sol viene la luna,
era más trola que ninguna,
la entregaba por una pizza
y dos aceitunas.
Y me pregunto,
¿dónde estará mi prima Vera?
¿Qué habrá sido de ella?
tal vez ande en las rutas,
entregando la trucha,
siempre en ella florecía la puta.
Recuerdo su cara angelical,
su pelo de seda,
su boca de fresa
y su cuerpo infernal.
Vendía su inocencia por nada,
entregaba la cola
como banco que entrega la plata,
no se valoraba,
no se quería ni un poquito,
tocaba más pitos
que referí de futbolito.
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