Maria P Gallo
Poeta fiel al portal
Estaba una princesa
recostada en su rostro
y de lejos vio un hombre bello
y dijo: “ ¡a este lo conozco!”.
Estaba ella, a la orilla
de un pequeño riachuelo
y de pronto se le acerca
el precioso caballero.
Disculpe bella dama
ando buscando a mi novia,
una preciosa dama,
que tiene su bello rostro,
la iguala a usted en figura,
tiene su nombre
y su estatura.
La dama lo vio sonriendo
pero con el alma
le fue aplaudiendo;
tanto piropo bello
en tan perfecta medida
¡por fin un hombre a su medida!.
Él se escapó de mis sueños
lo captó ella de repente
al recordar ese rostro
con esos labios sonrientes.
El se agachó entre las rosas
y le dedicó una canción
que ella escucho con el alma
llena de fascinación.
El le dijo: Te amo
siempre he buscado tu amor
te he buscado en la peña
te he rebuscado en la flor;
y te he encontrado en mi alma
siempre has estado allí amor.
recostada en su rostro
y de lejos vio un hombre bello
y dijo: “ ¡a este lo conozco!”.
Estaba ella, a la orilla
de un pequeño riachuelo
y de pronto se le acerca
el precioso caballero.
Disculpe bella dama
ando buscando a mi novia,
una preciosa dama,
que tiene su bello rostro,
la iguala a usted en figura,
tiene su nombre
y su estatura.
La dama lo vio sonriendo
pero con el alma
le fue aplaudiendo;
tanto piropo bello
en tan perfecta medida
¡por fin un hombre a su medida!.
Él se escapó de mis sueños
lo captó ella de repente
al recordar ese rostro
con esos labios sonrientes.
El se agachó entre las rosas
y le dedicó una canción
que ella escucho con el alma
llena de fascinación.
El le dijo: Te amo
siempre he buscado tu amor
te he buscado en la peña
te he rebuscado en la flor;
y te he encontrado en mi alma
siempre has estado allí amor.