La Princesita

Juan Oriental

Poeta que considera el portal su segunda casa
Madura la noche llegó esa niña
(no más de seis años)
con sus flores como retoños
de sus manitas fibrosas como gajos.
-"¿Una flor para la dama, señor?
Cómpreme, por favor.
¿Una flor para la dama, señor?
Si no vendo mis flores,
no puedo irme a dormir".
Insistió la princesita,
meciendo su rojo tesoro
de pimpollos florecidos.

¿Una flor?

Una flor para tu sueño, pequeña,
pensé yo, y le dediqué
uno de sus rubíes a mi novia,
mientras, sin ser mi acto
la solución de su vidita,
en parte me sentí
bienhechor de esa niña,
en su descanso al menos.

Junto al dinero,
deslicé entre sus manitas
fibrosas como gajos,
un silencioso, ferviente deseo
de todo corazón:
'Princesita, ojalá que tu padre
o quien te use, un día piense en ti
y te acaricie con amor.
Y ante el fulgor de tu ramo
de ilusiones, apague para siempre
su mustia flor de vino.
O renuncie a tomarse tu suerte
en esa línea que no traza límite
entre lo bueno y lo miserable'.

Una flor…

Una flor para tu sueño, princesita,
cómo no.



 
Última edición:
Cuanta dulzura... Conmovedoras letras bajo lo explícito. La suya no es una pluma cualquiera, Juan Oriental, son de una cualidad... Le felicito. Un placer. Saludos.
 
Última edición por un moderador:
Es un hermoso y conmovedor poema
el que nos dejas este dia. Te felcitio
Se estremecio mi corazon al leer tus
lineas acerca de esa princesita que
no deberia estar vendiendo flores
sino yendo a la escuela. Saludos.
Te dejo Reputacion.
Muchas gracias, estimada Lourdes, por tu sensibilidad más que nada.
Recibe mi cordial saludo.
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo (opcional) de nuestra comunidad.

♥ Hacer una donación
Atrás
Arriba