hadita
Poeta veterano en el portal
*** ¡¡ LA PROMESA !! ***
Ann era una hermosa princesa
de ojos verdes cristalinos,
bella como una ninfa salida de las aguas,
como el viento suave acariciando
el olvido.
Esperaba el regreso de su amado
que hacía mucho se había marchado,
él le prometió que volvería
y ella que lo esperaría,
pasaron los días, los meses, los años
y a pesar de esa larga espera
no había llegado.
Ann no se resignaba, cada día lo esperaba
Y se alistaba para recibirlo
hermosa como la luna se ponía
con un nuevo atuendo cada día
entre suspiros mil
se debatía.
Soñando en sus brazos siempre se dormía
pues su amado para ella su astro
pero Ashley ni rastro.
Un día enfermó de repente,
Pero eso no lo detenía, vistió bellísima nuevamente,
las mejores perlas de ella pendían
se que hoy vendrá decía
mientras clavaba su mirada fija
en un lejano punto que para ella era alegría.
Pareciera que alcanzó ese encuentro
que tanto quería.
El alma se le salió del cuerpo
entretanto que en sus hermosos labios
se le dibujo una sonrisa.
De pronto llegó Ashley, entró por la puerta
que Ann había dejado abierta
para que entrara su amado a la hora
que viniera.
Y miren
¡¡ Qué ironía !!
La encontró tan bella, dulce, sonriente como antes
pero fría,
la miro largamente, miro su rostro añorado
y recordando de su voz la melodía
un mar de lágrimas rodó
por su mejilla.
El llegó aunque sea tarde, y ella lo esperó
Aunque sea sin vida.
HADITA
Ann era una hermosa princesa
de ojos verdes cristalinos,
bella como una ninfa salida de las aguas,
como el viento suave acariciando
el olvido.
Esperaba el regreso de su amado
que hacía mucho se había marchado,
él le prometió que volvería
y ella que lo esperaría,
pasaron los días, los meses, los años
y a pesar de esa larga espera
no había llegado.
Ann no se resignaba, cada día lo esperaba
Y se alistaba para recibirlo
hermosa como la luna se ponía
con un nuevo atuendo cada día
entre suspiros mil
se debatía.
Soñando en sus brazos siempre se dormía
pues su amado para ella su astro
pero Ashley ni rastro.
Un día enfermó de repente,
Pero eso no lo detenía, vistió bellísima nuevamente,
las mejores perlas de ella pendían
se que hoy vendrá decía
mientras clavaba su mirada fija
en un lejano punto que para ella era alegría.
Pareciera que alcanzó ese encuentro
que tanto quería.
El alma se le salió del cuerpo
entretanto que en sus hermosos labios
se le dibujo una sonrisa.
De pronto llegó Ashley, entró por la puerta
que Ann había dejado abierta
para que entrara su amado a la hora
que viniera.
Y miren
¡¡ Qué ironía !!
La encontró tan bella, dulce, sonriente como antes
pero fría,
la miro largamente, miro su rostro añorado
y recordando de su voz la melodía
un mar de lágrimas rodó
por su mejilla.
El llegó aunque sea tarde, y ella lo esperó
Aunque sea sin vida.
HADITA