Eduardo Cevallos de Labra
Poeta fiel al portal
En las postrimerías de
un verano, el Campus
radiante estaba, el fin
de cursos se acercaba
- Le invito un masaje
sin final feliz-, le dije
a una alumna de
extraordinaria belleza
ella asombrada el
ofrecimiento meditó…
dinero no había
calificaciones tampoco.
“El sublime Arte de la
Masturbación” en las
librerías era long-seller,
¡mi entonces obra magna!.
- Sin final feliz, ¿está seguro?.
- Sí, le haré de una tarde:
¡la más relajante de su vida
sin lugar a dudas!.
Las riveras de Caleta
escenario fueron de la cita.
Tendida bocabajo, mi labor
por sus pies inicié
crema perfumada, mis dedos,
manos, boca, lengua, nariz,
piernas… todo de ella recorrieron.
Besos no hubo, sexo tampoco.
- ¿Para esto?, ¡mejor no vengo!.
- Ofrecí un masaje sin sexo, pero
ahora lo arreglo-. ¡Desde ese instante,
las notas danzaron toda la noche!.
-----
mundopoesía.com
México, nov. 17, 2020
Todos los derechos reservados.
un verano, el Campus
radiante estaba, el fin
de cursos se acercaba
- Le invito un masaje
sin final feliz-, le dije
a una alumna de
extraordinaria belleza
ella asombrada el
ofrecimiento meditó…
dinero no había
calificaciones tampoco.
“El sublime Arte de la
Masturbación” en las
librerías era long-seller,
¡mi entonces obra magna!.
- Sin final feliz, ¿está seguro?.
- Sí, le haré de una tarde:
¡la más relajante de su vida
sin lugar a dudas!.
Las riveras de Caleta
escenario fueron de la cita.
Tendida bocabajo, mi labor
por sus pies inicié
crema perfumada, mis dedos,
manos, boca, lengua, nariz,
piernas… todo de ella recorrieron.
Besos no hubo, sexo tampoco.
- ¿Para esto?, ¡mejor no vengo!.
- Ofrecí un masaje sin sexo, pero
ahora lo arreglo-. ¡Desde ese instante,
las notas danzaron toda la noche!.
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