Fredmore
Romano Manfre More
La puerta de tu corazón
sólo abre por dentro.
Yo espero tu invitación,
tú me dirás si me quedo o entro.
Yo seguiré insistiendo
y tu corazón terminará entendiendo
que si sólo abre al amor verdadero,
yo pacientemente espero.
Yo sé que algún día
entrará en sintonía
con el que palpita en este pecho,
y seguro quedará satisfecho.
Así su recompensa tendrá mi espera:
dos corazones, dos amores
unidos por la vida entera,
sin dudas, sin temores.
Dos corazones con las mismas frecuencias
sin cortes, sin interferencias,
así se hará más placentero
de nuestra el sendero.
sólo abre por dentro.
Yo espero tu invitación,
tú me dirás si me quedo o entro.
Yo seguiré insistiendo
y tu corazón terminará entendiendo
que si sólo abre al amor verdadero,
yo pacientemente espero.
Yo sé que algún día
entrará en sintonía
con el que palpita en este pecho,
y seguro quedará satisfecho.
Así su recompensa tendrá mi espera:
dos corazones, dos amores
unidos por la vida entera,
sin dudas, sin temores.
Dos corazones con las mismas frecuencias
sin cortes, sin interferencias,
así se hará más placentero
de nuestra el sendero.