Sira
Poeta fiel al portal
La punta de mis dedos
Las yemas de mis dedos
silentes y ardientes
te recuerdan y bosquejan;
hormiguean y te invocan,
evocando tu olor.
Así como mi cuerpo
rememora y añora
la premura abarcante
de tu intrincado abrazo.
El timbre grave de tu voz
y la sonrisa circunspecta
que me obsequias;
permutándose, irrevocablemente,
con un prístino rayo de Sol.
Las yemas de mis dedos
silentes y ardientes
te recuerdan y bosquejan;
hormiguean y te invocan,
evocando tu olor.
Así como mi cuerpo
rememora y añora
la premura abarcante
de tu intrincado abrazo.
El timbre grave de tu voz
y la sonrisa circunspecta
que me obsequias;
permutándose, irrevocablemente,
con un prístino rayo de Sol.