Elizabeth Flores
Poeta que considera el portal su segunda casa
La ranita mentirosa. ( Cuento infantil ).
En un oscuro y frío pantano del reino de la selva vivía una vanidosa ranita, era extremadamente mentirosa, tanto... tanto que se mentía ella misma. Muy cerca de su hábitat había un cristalino y fresco manantial
y cuando el sol besaba el agua ella llegaba para verse como en un espejo. En una calurosa tarde cuando el indomable sol asomaba sus ojos, salió como de costumbre a darse un bañito; posó en una roca frente a la desnudez del manantial
y se dijo. ¡ Qué bella princesa soy ! Nadie puede ser más bella que yo ! Soy la reina de este lugar.
Presa de sus pensamientos vanos salió dando saltitos y mas saltitos para ser admirada por todos. Creyéndose mirador de toda la fauna se quedó coqueteando en medio de las sombreadas pasarelas; de una encina se escurrió una serpiente
y con audacia le dijo ¿ Tú eres la rana que ensordece mis oídos con tan escandaloso canto? Con vanidad contestó.
Mi canto es mágico y fantástico propio de una princesa, la única en este reino. Al escuchar las palabras de la rana,
la serpiente se enfureció y empezó a perseguirla.- La ranita corrió tanto que olvidó el camino al pantano
y se perdió en la oscuridad de la selva - ... todas las noches a la luz de la luna soñaba regresar a su casita y lloraba amargamente junto a los grillitos que le acompañaban.
Una libélula que danzaba entre las flores observó su tristeza..._le preguntó ...
¿ Si te enseño el camino a tu morada no mentirás más ? Muy feliz contestó. Si amiguita ayúdame.....
ayúdame por favor y prometo no mentir nunca mas;
la libélula iluminó el tenebroso sendero, mientras repetía las consecuencias de la mentira.
Siendo ésta un veneno que mata la ilusión.
Al regresar a casa continuó muy feliz sus quehaceres, recordando la promesa por cumplir...
Elizabeth Flores.
10-01-14..