De niña siempre quería ser grande,
Jugaba a ser parte del mundo de los adultos,
Me inventaba obligaciones, responsabilidades
Y todo lo que incluía mi imaginación
Del mundo grande que me rodeaba.
Lo que no me imaginaba era que el ser adulto
No es un juego , que las obligaciones
Las responsabilidades y los problemas
No se disfrutan como en aquella época.
Que estas actividades no te complementan
Y te hacen mas eficiente
Sino que te quitan mucho más
De lo que mi mente de niña podía imaginar.
Te quita tiempo, risas, abrazos, miradas,
Compañías, amistades, momentos únicos,
Te pierdes ocasiones y situaciones
Que nunca más se repetirán
Pero solo te das cuenta cuando ya te absorbió tanto
Que no puedes escapar, huir, esconderte
O abandonarla sin importar nada,
Porque te acostumbraste a que la responsabilidad
Pese mas que tus propios deseos y sentimientos.
Jugaba a ser parte del mundo de los adultos,
Me inventaba obligaciones, responsabilidades
Y todo lo que incluía mi imaginación
Del mundo grande que me rodeaba.
Lo que no me imaginaba era que el ser adulto
No es un juego , que las obligaciones
Las responsabilidades y los problemas
No se disfrutan como en aquella época.
Que estas actividades no te complementan
Y te hacen mas eficiente
Sino que te quitan mucho más
De lo que mi mente de niña podía imaginar.
Te quita tiempo, risas, abrazos, miradas,
Compañías, amistades, momentos únicos,
Te pierdes ocasiones y situaciones
Que nunca más se repetirán
Pero solo te das cuenta cuando ya te absorbió tanto
Que no puedes escapar, huir, esconderte
O abandonarla sin importar nada,
Porque te acostumbraste a que la responsabilidad
Pese mas que tus propios deseos y sentimientos.