no darÍas ni un cÉntimo por mÍ,
ni por los aÑos de satisfacciÓn,
ni por los escandalosos sudores matinales,
ni por mis manos tibias en tus sienes
buscando tu pecado;
ni siquiera te tomarias el tiempo
en escatimar mi derroche y mi premura,
ni mis caricias exaltadas de pasiÓn y lujuria
al suave abordaje de un deseo carnal;
ni podrÍas evaluar el costo inimaginable
de todos los sueÑos que han quedado
estancados en una cuenta sin fondos,
donde me has firmado al portador
enviÁndome al destierro y a la opresiÓn;
ni serÍas capaz de abogar por mi alma en desazon,
ni la rescatarÍas del entuerto de tu olvido,
ese que no titubea al momento del patÍbulo
donde perece, inexorable, mi corazÓn,
de la mano de tu verduga e infame desaprensiÓn;
aunque te dijera que mi vida entera pende de un hilo
y que la esperanza desespera
y que mis manos, vacÍas, tiemblan
y que mi vientre aguarda por tus pÁrbulos,
y mis ojos cunden en ceguera
y mi desamor sangra a borbotones
y mis ojo sudan lÁgrimas de ausencia
y mis ansias dormidas en altares eternos
y mi ductilidad, empobfrecida
y mi fragilidad, adulterada
y mis silencios entumecidos
y el color entero de mi voz, aletargado
y mi piel atada a bosquejo de tu recuerdo
y mi voluntad por algo distinto, incinerada
y mis pecados, desprovistos de sanciones
y mis aÑoranzas, anonadadas .
Y mi vuelo, cercenado del tuyo, cual tajada
y mi alma rota, rota como el mejor de los cristales
sÉ que por mÍ no pagarÍas la recompensa.
Futuro incierto
ni por los aÑos de satisfacciÓn,
ni por los escandalosos sudores matinales,
ni por mis manos tibias en tus sienes
buscando tu pecado;
ni siquiera te tomarias el tiempo
en escatimar mi derroche y mi premura,
ni mis caricias exaltadas de pasiÓn y lujuria
al suave abordaje de un deseo carnal;
ni podrÍas evaluar el costo inimaginable
de todos los sueÑos que han quedado
estancados en una cuenta sin fondos,
donde me has firmado al portador
enviÁndome al destierro y a la opresiÓn;
ni serÍas capaz de abogar por mi alma en desazon,
ni la rescatarÍas del entuerto de tu olvido,
ese que no titubea al momento del patÍbulo
donde perece, inexorable, mi corazÓn,
de la mano de tu verduga e infame desaprensiÓn;
aunque te dijera que mi vida entera pende de un hilo
y que la esperanza desespera
y que mis manos, vacÍas, tiemblan
y que mi vientre aguarda por tus pÁrbulos,
y mis ojos cunden en ceguera
y mi desamor sangra a borbotones
y mis ojo sudan lÁgrimas de ausencia
y mis ansias dormidas en altares eternos
y mi ductilidad, empobfrecida
y mi fragilidad, adulterada
y mis silencios entumecidos
y el color entero de mi voz, aletargado
y mi piel atada a bosquejo de tu recuerdo
y mi voluntad por algo distinto, incinerada
y mis pecados, desprovistos de sanciones
y mis aÑoranzas, anonadadas .
Y mi vuelo, cercenado del tuyo, cual tajada
y mi alma rota, rota como el mejor de los cristales
sÉ que por mÍ no pagarÍas la recompensa.
Futuro incierto
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