• MundoPoesía se ha renovado! Nuevo diseño y nuevas funciones. Ver cambios

La Recóndita Verdad

Juan Oriental

Poeta que considera el portal su segunda casa
Hoy,
quise mirarte y... no pude.
Se me cayeron los ojos y no pude...
No pude, avergonzado, levantarlos.
Siquiera logré ver como te ibas.

Tampoco pude hablarte,
pues, como castillo de naipes,
cayeron dentro de mí, mis palabras.
Quise recobrarlas, pero tras ellas,
mi remordimiento implosionó
también, y las ahogó...
y no pude llamarte.

Quise tocarte,
y mis manos, rodaron por el suelo.
Resbalaron tras de ti, revolcadas
como hojas por la calle mojada.
Húmedas de sentimiento. Pegándose
a trechos en la duda y reptando.
Mártires mudas, arrepentidas...
Y no pudieron acariciarte.

Quise seguirte...
¿Y como? Si nada pude antes,
(ni serte fiel siquiera.) Mis pies,
fueron raíces fijándome al suelo.
Y así quedé: plantado para siempre
en mi propia culpa... Porque
mi eterna inmadurez, fue la culpable
de tu doloroso desengaño y muy,
muy justa decisión: la de dejarme.

Y yo, no tuve ojos,
ni palabras ni manos ni pies.
Y no pude verte, hablarte, tocarte
ni alcanzarte. Y tú, te fuiste.
Y pude al fin saber; que nada
pude hacer, pues ya... no te amo.

(En cambio,
si, siento que 'algo' me redime
y alienta recónditamente. No se qué.
Aparentemente, me prepara otra vez
en espera de ese alguien qué,
desde siempre, inconscientemente,
busqué...

No sé quien.)

...
 
Hector Hernandez Carvajal dijo:
Es satifactorio el saber que ya no duele el amor por al persona que un dia amaste con todo tu ser. Muy bello poema, me gusto de principio a fin. Un placer leerte.

Muy bien interpretado, amigo.

Saludos!
 
Mi Maestro Juan...llevaba Tiempo Sin Leerte Un Beso Grandote De Tu Siempre Amiga Luz
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo (opcional) de nuestra comunidad.

♥ Hacer una donación
Atrás
Arriba