Se teje globalmente,
con hilos de traición.
Con descomunal sed de agua,
de agua de fuente sagrada,
botín del presente
y recuerdo vapor de futuro,
que envuelve en sus últimas nubes
al ave carroñera del norte.
Con sed de petróleo ensangrentado
y de uranio que chamusca cuerpos retorcidos de niños,
de oro y de cobre sobrevalorados y devaluados.
Se teje con manos globales
de empresarios de la guerra,
de aviones rasantes armados de glifosato y cañones,
del negocio de la destrucción y la reconstrucción,
de tóxicos que llegan al cerebro por vías retorcidas,
de hamburguesas empacadas al vacío
para las torpes bocas de soldados mercenarios
y más negocios inverosímiles
fundas negras para los muertos del imperio
y empaques de calumnias para los muertos dignos,
misiles inteligentes
y generales imbéciles,
acorazados en el Pacífico
y sus puertos colonizados,
que de paso colonizan también
el desvergonzado discurso de comendadores y lacayos
Pero no tuercen,
ni podrán hacerlo,
la frente de los pueblos hambreados,
con corajes heredados
que reconstruyen la historia
junto a sus combatientes.
La red de la guerra,
es caldo de muerte hirviente,
que desata explosiones humanas
¡desde las cenizas humeantes!
(de: SONETOS SIN ARMONÍA CONTRA LOS SEÑORES DE LA GUERRA)
con hilos de traición.
Con descomunal sed de agua,
de agua de fuente sagrada,
botín del presente
y recuerdo vapor de futuro,
que envuelve en sus últimas nubes
al ave carroñera del norte.
Con sed de petróleo ensangrentado
y de uranio que chamusca cuerpos retorcidos de niños,
de oro y de cobre sobrevalorados y devaluados.
Se teje con manos globales
de empresarios de la guerra,
de aviones rasantes armados de glifosato y cañones,
del negocio de la destrucción y la reconstrucción,
de tóxicos que llegan al cerebro por vías retorcidas,
de hamburguesas empacadas al vacío
para las torpes bocas de soldados mercenarios
y más negocios inverosímiles
fundas negras para los muertos del imperio
y empaques de calumnias para los muertos dignos,
misiles inteligentes
y generales imbéciles,
acorazados en el Pacífico
y sus puertos colonizados,
que de paso colonizan también
el desvergonzado discurso de comendadores y lacayos
Pero no tuercen,
ni podrán hacerlo,
la frente de los pueblos hambreados,
con corajes heredados
que reconstruyen la historia
junto a sus combatientes.
La red de la guerra,
es caldo de muerte hirviente,
que desata explosiones humanas
¡desde las cenizas humeantes!
(de: SONETOS SIN ARMONÍA CONTRA LOS SEÑORES DE LA GUERRA)