yomboki
Poeta que considera el portal su segunda casa
Y si alguien duda que este sea el foro adecuado, créame no hay nada tan triste como esto:
La resaca
es imponente e inoperante;
el sopor del vino
y ese sonido insoportable de algún mosco
que zumba sin parar,
el agua del mundo es poca cosa
nada que calme la sed desesperada,
nada que aleje este cincel retumbando
en mi cabeza,
¡que noche la de anoche!
¿que bruja me ha lanzado el maleficio?
Mi estomago es una caldera
y mis ojos reniegan de la luz,
que hoy se levanta de temprano
a las diez de la madrugada...
y vuelve la promesa insostenida:
¡no volveré a tomar!
Dejemos que pasen seiscientos días
o mil años, cuando todo esto pase,
cuando los ríos se agoten en mi boca,
cuando el mundo sea un lugar cálido y callado,
cuando la luz desaparezca
y mi estomago encuentre calma,
cuando los trenes no estén todos en mi cabeza,
tal vez, cuando inventen cura
me pueda levantar...
La resaca
es imponente e inoperante;
el sopor del vino
y ese sonido insoportable de algún mosco
que zumba sin parar,
el agua del mundo es poca cosa
nada que calme la sed desesperada,
nada que aleje este cincel retumbando
en mi cabeza,
¡que noche la de anoche!
¿que bruja me ha lanzado el maleficio?
Mi estomago es una caldera
y mis ojos reniegan de la luz,
que hoy se levanta de temprano
a las diez de la madrugada...
y vuelve la promesa insostenida:
¡no volveré a tomar!
Dejemos que pasen seiscientos días
o mil años, cuando todo esto pase,
cuando los ríos se agoten en mi boca,
cuando el mundo sea un lugar cálido y callado,
cuando la luz desaparezca
y mi estomago encuentre calma,
cuando los trenes no estén todos en mi cabeza,
tal vez, cuando inventen cura
me pueda levantar...
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