Solverde82
El dinero no se puede comer
En la revolución de los ricos contra los pobres
se olvidaron de nuestros nombres
ahora todos somos consumidores
con su numero de pasaporte.
En la revolución de los ricos contra los pobres
ya no hace faltan ejércitos
para esclavizar a los hombres,
ahora tan solo es necesaria la deuda
para asaltar las fronteras
y conquistar nuevas tierras.
En la revolución de los ricos contra los pobres
los parlamentos se convirtieron en circos
y las bolsas en casinos.
En la revolución de los ricos contra los pobres
las escuelas son negocios
donde se cercan las mentes
donde se adoctrina niños
en pro del beneficio.
En la revolución de los ricos contra los pobres
se adiestran personas codiciosas
para que ganen dinero
y se olviden de las personas.
En la revolución de los ricos contra los pobres
los hospitales públicos
ahora son negocios rentables
donde solo importa el lucro
y el juramento hipocrático
es cosa del pasado.
En la revolución de los ricos contra los pobres
las catedrales son los centros comerciales
y el consumismo la gasolina del mundo
que hace girar al libre mercado.
En la revolución de los ricos contra los pobres
solo se permite opinar cada 4 años
y nunca hay consecuencias para los bancos
porque la banca siempre gana
y sino se la rescata.
se olvidaron de nuestros nombres
ahora todos somos consumidores
con su numero de pasaporte.
En la revolución de los ricos contra los pobres
ya no hace faltan ejércitos
para esclavizar a los hombres,
ahora tan solo es necesaria la deuda
para asaltar las fronteras
y conquistar nuevas tierras.
En la revolución de los ricos contra los pobres
los parlamentos se convirtieron en circos
y las bolsas en casinos.
En la revolución de los ricos contra los pobres
las escuelas son negocios
donde se cercan las mentes
donde se adoctrina niños
en pro del beneficio.
En la revolución de los ricos contra los pobres
se adiestran personas codiciosas
para que ganen dinero
y se olviden de las personas.
En la revolución de los ricos contra los pobres
los hospitales públicos
ahora son negocios rentables
donde solo importa el lucro
y el juramento hipocrático
es cosa del pasado.
En la revolución de los ricos contra los pobres
las catedrales son los centros comerciales
y el consumismo la gasolina del mundo
que hace girar al libre mercado.
En la revolución de los ricos contra los pobres
solo se permite opinar cada 4 años
y nunca hay consecuencias para los bancos
porque la banca siempre gana
y sino se la rescata.