La rosa amarilla

Kamila

Poeta recién llegado
Había una vez una rosa amarilla que vivía en el rosal de un hermoso jardín de palacio.Ella era la única rosa que había nacido amarilla en el rosal, todas sus hermanas eran rosadas y por eso la rosa amarilla se sentía superior a ellas.

Todos los dias la princesa Laura, quien vivía en el palacio, paseaba por el jardín y se detenía a contemplar a las rosas, oliendo su aroma y disfrutando de su belleza.La rosa amarilla era su preferida, era a ella a quien acariciaba con sus manos y a quien dirigía hermosos cumplidos; mientras que las otras rosas eran ignoradas por la princesa.Esto hizo que la rosa amarilla se convirtiera en una rosa vanidosa

.-Ya ven ustedes – dijo la rosa amarilla a las demàs – soy la preferida de la princesa, ella solo tiene ojos para mi y a ustedes apenas las mira.

A lo que las demás rosas respondieron:

-Algún día te daràs cuenta que ser vanidoso no es nada de lo que debas alegrarte, la vanidad es un sentimiento muy malo que hace que el que lo siente al final termine sufriendo.

Y la rosa amarilla riendo les dijo:- Jajajaja! Que envidiosas son ustedes; ya quisieran ser como yo, con éste tono amarillo, como el color del sol, del oro, del trigo y ser las preferidas de todos, en especial de la princesa.

Las demàs flores callaron y voltearon sus pétalos para otro lado, no valía la pena tratar de convencer a la rosa amarilla, la vanidad no la dejaba entrar en razón.

La princesa Laura bajaba cada tarde al jardín y contemplaba a las rosas, halagando siempre a la rosa amarilla.

Un día sucedió que pasó por el jardin del palacio un pintor, era un artista que siempre buscaba nuevos motivos para sus creaciones y al ver el rosal de palacio se detuvo junto a él, y descubrió entre todas las rosas rosadas a la rosa amarilla que orgullosa se mostraba màs sonriente que las otras. Entonces el pintor quiso pintar un cuadro del rosal y sacando las pinturas de su bolso, se dispuso a pintar el rosal en un lienzo para regalarselo a la princesa.Todas las rosas se sintieron halagadas, era la primera vez que alguien las tomaba como motivo de inspiración y abrieron màs sus pétalos y exalaron màs su aroma, hermosas y radiantes.

El pintor realizó su trabajo y al terminarlo sonrió, había quedado muy hermoso el cuadro, el rosal completo , con ese tono rosado tan delicado y en el centro la rosa amarilla destacàndose entre todas.Se dispuso a partir y tomó cada una de las pinturas para guardarlas en su bolso de nuevo, pero entonces sin saber cómo, el bote de pintura negra se resbaló de sus manos y fue a caer justo sobre la rosa amarilla, quien quedó toda pintada de negro, perdiendo su hermoso color.

El pintor apenado trato de remediar la situación, pero nada pudo hacer....la rosa amarilla había dejado de serlo.

Las demàs rosas del rosal miraron apenadas a su hermana, quien ahora lucía un apagado color negro y quien aún no salía de su asombro, no podía creer que ella, la única rosa amarilla, ahora fuera una vulgar y fea rosa negra.

Sus hermanas, las demàs rosas, le dijeron:

- Lo sentimos mucho hermana, no hubieramos deseado que ésto te pasara, pero te queremos mucho y siempre estaremos contigo para ayudarte y apoyarte.

Y entre todas la cubrieron con sus pétalos en un gran abrazo.

La rosa amarilla se sintió muy apenada por este gesto de amor de sus hermanas y arrepentida comenzó a llorar; sus làgrimas al caer, fueron limpiando uno a uno sus pétalos y estos volvieron a ser amarillos, el color negro se había caido y ella había vuelto a ser la de siempre. Pero ella no lo sabía, creía que seguía siendo negra.

Y entonces le dijo a las demàs rosas:

-Lamento haber sido siempre tan vanidosa y no haber podido valorar el amor de ustedes mis hermanas, ahora comprendo que la vanidad es un sentimiento que no nos eleva el alma sino que nos hace peores. Perdónenme hermanas!

Las rosas emocionadas le respondieron con alegría:

-Te perdonamos, pero no te aflijas que tus làgrimas de arrepentimiento han limpiado tus pétalos y eres la misma rosa hermosa de siempre.

Y entonces la rosa amarilla sonrió contenta y agradecida, y extendiendo sus pétalos amarillos en un abrazo cubrió a todas sus hermanas y desde ese día vivieron en armonía todas las rosas en el rosal.
La rosa amarilla había aprendido su lección.

Kamila
 
Que belleza de fabula amiga Kamila y que buena leccion para los vanidosos hay muchos por el mundo que necesitan un poco de pintura negra para darse cuenta que no son el centro del universo.
 
Que belleza de fabula amiga Kamila y que buena leccion para los vanidosos hay muchos por el mundo que necesitan un poco de pintura negra para darse cuenta que no son el centro del universo.

Gracias Ranula, muy agradecida que hayas pasado por mis líneas. Ciertamente nuestro mundo está lleno de vanidosos. Besos!
 
Bueno Kamila, me ha encantado. Ya me había gustado el cuento anterior, y veo que tienes madera para narrar cuentos con gran soltura, con un lenguaje a la altura de los niños y con buenas moralejas. Mi mas sincera felicitación, y estrellas a tu pluma, amiga,
Mel.

Gracias amigo por leer éstas líneas. Las moralejas siempre enseñan a los más pequeños sobre los valores que debemos cuidar de no perder.
Besos para tí y para tus peques.....
 
Me encantó pasear por este hermoso jardín que son tus letras,
en vez de estrellas te cubro de rosas de todos los aromas y colores.
 
Hola, una lección para nosotras las mujeres, cae como anillo al dedo... Orgullo o sentimiento de superioridad frente a los demás que provoca un trato despectivo y desconsiderado. altanería, arrogancia. Un buen jalón de orejas para esta mujer que pasó a leer. tratare de ser un poco más considerada con los demás. Saludos y estrellas
¡SONRIE
 
Hola, una lección para nosotras las mujeres, cae como anillo al dedo... Orgullo o sentimiento de superioridad frente a los demás que provoca un trato despectivo y desconsiderado. altanería, arrogancia. Un buen jalón de orejas para esta mujer que pasó a leer. tratare de ser un poco más considerada con los demás. Saludos y estrellas
¡SONRIE

Gracias Mujerbonita, muy acertadas tus palabras en cuanto a ese sentimiento de superioridad, Besos mil!!!!
 
Precioso cuento ,me encanto saludos

Había una vez una rosa amarilla que vivía en el rosal de un hermoso jardín de palacio.Ella era la única rosa que había nacido amarilla en el rosal, todas sus hermanas eran rosadas y por eso la rosa amarilla se sentía superior a ellas.

Todos los dias la princesa Laura, quien vivía en el palacio, paseaba por el jardín y se detenía a contemplar a las rosas, oliendo su aroma y disfrutando de su belleza.La rosa amarilla era su preferida, era a ella a quien acariciaba con sus manos y a quien dirigía hermosos cumplidos; mientras que las otras rosas eran ignoradas por la princesa.Esto hizo que la rosa amarilla se convirtiera en una rosa vanidosa

.-Ya ven ustedes – dijo la rosa amarilla a las demàs – soy la preferida de la princesa, ella solo tiene ojos para mi y a ustedes apenas las mira.

A lo que las demás rosas respondieron:

-Algún día te daràs cuenta que ser vanidoso no es nada de lo que debas alegrarte, la vanidad es un sentimiento muy malo que hace que el que lo siente al final termine sufriendo.

Y la rosa amarilla riendo les dijo:- Jajajaja! Que envidiosas son ustedes; ya quisieran ser como yo, con éste tono amarillo, como el color del sol, del oro, del trigo y ser las preferidas de todos, en especial de la princesa.

Las demàs flores callaron y voltearon sus pétalos para otro lado, no valía la pena tratar de convencer a la rosa amarilla, la vanidad no la dejaba entrar en razón.

La princesa Laura bajaba cada tarde al jardín y contemplaba a las rosas, halagando siempre a la rosa amarilla.

Un día sucedió que pasó por el jardin del palacio un pintor, era un artista que siempre buscaba nuevos motivos para sus creaciones y al ver el rosal de palacio se detuvo junto a él, y descubrió entre todas las rosas rosadas a la rosa amarilla que orgullosa se mostraba màs sonriente que las otras. Entonces el pintor quiso pintar un cuadro del rosal y sacando las pinturas de su bolso, se dispuso a pintar el rosal en un lienzo para regalarselo a la princesa.Todas las rosas se sintieron halagadas, era la primera vez que alguien las tomaba como motivo de inspiración y abrieron màs sus pétalos y exalaron màs su aroma, hermosas y radiantes.

El pintor realizó su trabajo y al terminarlo sonrió, había quedado muy hermoso el cuadro, el rosal completo , con ese tono rosado tan delicado y en el centro la rosa amarilla destacàndose entre todas.Se dispuso a partir y tomó cada una de las pinturas para guardarlas en su bolso de nuevo, pero entonces sin saber cómo, el bote de pintura negra se resbaló de sus manos y fue a caer justo sobre la rosa amarilla, quien quedó toda pintada de negro, perdiendo su hermoso color.

El pintor apenado trato de remediar la situación, pero nada pudo hacer....la rosa amarilla había dejado de serlo.

Las demàs rosas del rosal miraron apenadas a su hermana, quien ahora lucía un apagado color negro y quien aún no salía de su asombro, no podía creer que ella, la única rosa amarilla, ahora fuera una vulgar y fea rosa negra.

Sus hermanas, las demàs rosas, le dijeron:

- Lo sentimos mucho hermana, no hubieramos deseado que ésto te pasara, pero te queremos mucho y siempre estaremos contigo para ayudarte y apoyarte.

Y entre todas la cubrieron con sus pétalos en un gran abrazo.

La rosa amarilla se sintió muy apenada por este gesto de amor de sus hermanas y arrepentida comenzó a llorar; sus làgrimas al caer, fueron limpiando uno a uno sus pétalos y estos volvieron a ser amarillos, el color negro se había caido y ella había vuelto a ser la de siempre. Pero ella no lo sabía, creía que seguía siendo negra.

Y entonces le dijo a las demàs rosas:

-Lamento haber sido siempre tan vanidosa y no haber podido valorar el amor de ustedes mis hermanas, ahora comprendo que la vanidad es un sentimiento que no nos eleva el alma sino que nos hace peores. Perdónenme hermanas!

Las rosas emocionadas le respondieron con alegría:

-Te perdonamos, pero no te aflijas que tus làgrimas de arrepentimiento han limpiado tus pétalos y eres la misma rosa hermosa de siempre.

Y entonces la rosa amarilla sonrió contenta y agradecida, y extendiendo sus pétalos amarillos en un abrazo cubrió a todas sus hermanas y desde ese día vivieron en armonía todas las rosas en el rosal.
La rosa amarilla había aprendido su lección.

Kamila
 

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