Muerde la luna la paz del olivo
y encadena al tronco
su celo termal.
Se dilata la savia, deshiela la noche
un céfiro suave
y erotiza su orla, al alcance de labios,
una arroba de luz.
Todo se hace culto
en la cumbre del árbol y un cerco de abrazos
llegan en su empeño de medir desnuda
la rosa del alba.
A ese palomar
de la luz transida, ráptale una sombra,
súbele una flor
y a mis horas yertas cuelga sin palabras,
junto a sus cenizas,
un ramo de sol.
y encadena al tronco
su celo termal.
Se dilata la savia, deshiela la noche
un céfiro suave
y erotiza su orla, al alcance de labios,
una arroba de luz.
Todo se hace culto
en la cumbre del árbol y un cerco de abrazos
llegan en su empeño de medir desnuda
la rosa del alba.
A ese palomar
de la luz transida, ráptale una sombra,
súbele una flor
y a mis horas yertas cuelga sin palabras,
junto a sus cenizas,
un ramo de sol.
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:: y un abrazo argentino.