Es tu suspiro el aliento
que empuja la rosa de los vientos.
Delicada brisa sobre la flor,
guía de ponientes y mistrales,
altera tu soplo de amor
los cuatro puntos cardinales.
En la cruz del mundo
sigue ahora el viajero ímpetu,
pasos sin rumbo,
el norte, el sur, el este o tú.
Es tu suspiro el aliento
que empuja la rosa de los vientos.