dulcinista
Poeta veterano en el Portal
Una rubia me mira y yo la miro
y bajo la cabeza avergonzado;
no pude resistir y la he mirado
de nuevo y me parece que deliro.
Más que mirarla es cierto que la admiro
y quisiera acercarme hasta su lado.
Me peino con los dedos y peinado
me encamino al edén. Ríe. Suspiro.
Mas detrás mío siento unas pisadas
que se vuelven carrera enloquecida
y como un rayo un atleta me pasa.
Para mí no dedicó sus miradas
sino para un joven lleno de vida
de más de uno noventa, ¡vaya guasa!
Eladio Parreño Elías
23-Febreo-2015
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