La rueca de Penélope

Robsalz

Poeta que considera el portal su segunda casa
De los dos dime tú ¿quién se va?
y el otro que se quede con los huesos rotos,
para los dos es lo mismo subir o bajar,
tú ya lo sabías, lo miro en tus ojos.

El tiempo juntos es un estado de agonía,
un par de peces muertos sin salir del mar,
devuélveme las ganas de cantar de alegría
yo te dejo las llaves, te puedes marchar.

En un escritorio dejo seis cartas al vacío
sin letras pero con sueños que se morirán,
la rueca de Penélope teje suspiros y el destino
le pone mil amores que nunca amará.

De los dos dime tú si alguno tiene suerte
y logra encontrar novios en un funeral,
hoy cuando me llames querré no quererte
y tiraré una moneda por si me quieres besar.

Soy el mensajero de lo que se sabe
hasta en los barrios bajos y no quieres decir,
entre tú y yo no existen más culpables
que mi falta de amor y tu ejemplo de vivir.

En el comedor dejo dos platos vacíos
tan vacíos como el paraíso en fiesta nacional,
la rueca de Penélope teje lo que diga el destino
y el tiempo es tan extraño que no sé ya amar.

Se acaban las historias y sé que es ahora o nunca
que ocupo un nuevo valle para ir a habitar,
yo vivo en un desierto en medio de la jungla
y te beso los labios sin sabor a paz.
 
De los dos dime tú ¿quién se va?
y el otro que se quede con los huesos rotos,
para los dos es lo mismo subir o bajar,
tú ya lo sabías, lo miro en tus ojos.

El tiempo juntos es un estado de agonía,
un par de peces muertos sin salir del mar,
devuélveme las ganas de cantar de alegría
yo te dejo las llaves, te puedes marchar.

En un escritorio dejo seis cartas al vacío
sin letras pero con sueños que se morirán,
la rueca de Penélope teje suspiros y el destino
le pone mil amores que nunca amará.

De los dos dime tú si alguno tiene suerte
y logra encontrar novios en un funeral,
hoy cuando me llames querré no quererte
y tiraré una moneda por si me quieres besar.

Soy el mensajero de lo que se sabe
hasta en los barrios bajos y no quieres decir,
entre tú y yo no existen más culpables
que mi falta de amor y tu ejemplo de vivir.

En el comedor dejo dos platos vacíos
tan vacíos como el paraíso en fiesta nacional,
la rueca de Penélope teje lo que diga el destino
y el tiempo es tan extraño que no87 sé ya amar.

Se acaban las historias y sé que es ahora o nunca
que ocupo un nuevo valle para ir a habitar,
yo vivo en un desierto en medio de la jungla
y te beso los labios sin sabor a paz.
Como que estas agarrando un aire más lírico. Ten mucho cuidadoooo...

:)
Un abrazo, Robsalz.
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo (opcional) de nuestra comunidad.

♥ Hacer una donación
Atrás
Arriba