Ángel San Isidro
Poeta que considera el portal su segunda casa
La Ruleta del Amor
El amor es una ruleta, un juego de azar,
donde nada está controlado por el hombre
porque el amor es tan humano que sólo llegan,
ha sentirlo todas las personas elegidas por la...
exquisita suerte;
Donde un crupier hace girar la ruleta,
con mucha fuerza y luego lanza sobre la misma
ruleta la blanca bola para llegar hasta el número,
mágico donde quizás se encuentre la inmensa fortuna
del amor entre dos personas que siempre quieren llegar,
para poder alcanzar una nueva relación en un clímax
de profunda entusiasta voz con ese cariño de sublime...
devoción;
El amor a veces consigue algo que ha muchos,
les parece prácticamente imposible en el juego
de la ruleta para hacerlos que se sientan felices,
sobre todo cuando la misteriosa fortuna sin querer
les acompaña y la blanca bola se posa en el número,
22 par y rojo, es cuando se desata una gran euforia
entre los futuros amantes que no pueden ni siquiera,
llegar ha comprender como han podido tener tan...
magnifica suerte.
Autor: Ángel San Isidro
Todos los Derechos Reservados
El amor es una ruleta, un juego de azar,
donde nada está controlado por el hombre
porque el amor es tan humano que sólo llegan,
ha sentirlo todas las personas elegidas por la...
exquisita suerte;
Donde un crupier hace girar la ruleta,
con mucha fuerza y luego lanza sobre la misma
ruleta la blanca bola para llegar hasta el número,
mágico donde quizás se encuentre la inmensa fortuna
del amor entre dos personas que siempre quieren llegar,
para poder alcanzar una nueva relación en un clímax
de profunda entusiasta voz con ese cariño de sublime...
devoción;
El amor a veces consigue algo que ha muchos,
les parece prácticamente imposible en el juego
de la ruleta para hacerlos que se sientan felices,
sobre todo cuando la misteriosa fortuna sin querer
les acompaña y la blanca bola se posa en el número,
22 par y rojo, es cuando se desata una gran euforia
entre los futuros amantes que no pueden ni siquiera,
llegar ha comprender como han podido tener tan...
magnifica suerte.
Autor: Ángel San Isidro
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