elissp
Poeta recién llegado
Suenan las campanas en un repiqueteo,
anuncian un muerto, anuncian la santa compaña,
el infortunio del mustio engaño dela vida...
Crujen las piedras, lloran los vientos,
el séquito avanza llevando su preso;
manos enjutas le sostienen con la lumbre
encendida, tan tenue, tan lánguida...
El alma llora besando su dueño, lo mira
de cerca vaporosa ante el cuerpo yerto,
que avanza con la fúnebre esperanza del condenado,
que espera que un desdichado llegue a su encuentro.
Última edición: