Chema Ysmer
Poeta que considera el portal su segunda casa
Sobre la segunda piel
extendida en la mesa,
la que envuelve el tú y el yo
en uno sólo,
navega manos en alto,
tensa y sin freno,
lisa superficie de metal
cálida y fría,
y va alejando de las olas
enojos y lamentos,
allanando el grito
de la edad madura
retornando al susurro,
casi imperceptible,
del agua que vibra
dentro de un pozo;
y la caricia que el viento
pone en las esquinas,
hasta dejarlas romas
como el rostro de un niño,
es también la voz
esparciendo hilos
que tejen madrugadas
donde nada se olvida.