JOSE BOADO CORDOVA
Poeta recién llegado
Estoy seguro que ella guardara
en el sarcófago de su mente
y recordara que mi poesía;
prosa inmortal y perdurable
nació en sus manos
y por ellas morirá.
Pues llego un día y mi vida
vivió por ella,
mis pasos caminaron
con ella,
mis versos callaron
y la culpa fue tuya.
Se que ella recordara
las maneras tristes de vivir la vida
y que algún día aburrida
recorrerá las senderos de la soledad
leyendo mi triste poesía.
Se que en la tarde
de un día hambriento
se llenara de materia viva
y cuando ella quiera escapar
se hallara leyendo
mi poesía.
Se que muy pronto
cuando el sol se salga de su orbita
y se rompa el silencio matador
ella buscara refugio
y solo encontrara,
las letras marchitas
de la poesía del dolor.
Se que en un cielo muerto
y aun así vivieras en la gente
y en compañía de tus cuatro paredes
sentada en el muro extraño
de tu frágil vida
y solo te importara olvidar,
pues sentirás que la vida no tiene sentido
mientras tu mirada no vuelva hacia atrás
y se sienta capas de amar
aun ahí estarás leyendo mi poesía.
Se que:
El día que te parezca raro
y en cada segundo cuentes un minuto
pues el amor que ayer te poseía
ya no esta más en tu mente
pero allí estará mi poesía.
Cuando tu universo se caiga
como caen las hojas en otoño
y las penas de un ligero mar te agobien
cuando tu sonrisa se borre
por el fracaso de un amor sin sentido
y solo te apetezca llorar,
para tu consuelo ahí estará mi poesía.
en el sarcófago de su mente
y recordara que mi poesía;
prosa inmortal y perdurable
nació en sus manos
y por ellas morirá.
Pues llego un día y mi vida
vivió por ella,
mis pasos caminaron
con ella,
mis versos callaron
y la culpa fue tuya.
Se que ella recordara
las maneras tristes de vivir la vida
y que algún día aburrida
recorrerá las senderos de la soledad
leyendo mi triste poesía.
Se que en la tarde
de un día hambriento
se llenara de materia viva
y cuando ella quiera escapar
se hallara leyendo
mi poesía.
Se que muy pronto
cuando el sol se salga de su orbita
y se rompa el silencio matador
ella buscara refugio
y solo encontrara,
las letras marchitas
de la poesía del dolor.
Se que en un cielo muerto
y aun así vivieras en la gente
y en compañía de tus cuatro paredes
sentada en el muro extraño
de tu frágil vida
y solo te importara olvidar,
pues sentirás que la vida no tiene sentido
mientras tu mirada no vuelva hacia atrás
y se sienta capas de amar
aun ahí estarás leyendo mi poesía.
Se que:
El día que te parezca raro
y en cada segundo cuentes un minuto
pues el amor que ayer te poseía
ya no esta más en tu mente
pero allí estará mi poesía.
Cuando tu universo se caiga
como caen las hojas en otoño
y las penas de un ligero mar te agobien
cuando tu sonrisa se borre
por el fracaso de un amor sin sentido
y solo te apetezca llorar,
para tu consuelo ahí estará mi poesía.