Rey de la Patagonia
Poeta adicto al portal
Hoy en vuelto a visitar los nidos del verano.
Es otoño y las hojas duermen su sueño
enrojecido de Abril.
Quedaron hay ,en las ramas desnudas de
los árboles, los anhelos y la
semilla de tu intención.
No albergaran esos nidos, nuestro amor.
Este se quedo dormido en la
en el abismo que cabe
para nosotros.
Los fuegos que se veían desde lejos, son
hoy hogueras apagadas.
Remuevo las cenizas y las escurro
en mis manos
Como el agua se van los besos que no
fueron.
Y no he podido encontrar ni un solo recuerdo
malo, solo los buenos blanquean y
amarillo luce el oro de los tontos.
El orgullo solo compra soledad.
Auque llueve, nuestro río se a secado, nuestro
sol ya no existe y las golondrinas que dibujaban
tu nombre en el viento
han muerto.
Los nidos vacíos, esqueletos de promesas del
estío.
Se quedo el amor en el arrullo, dormido para
siempre.
Nunca tuve tus frutos, ni tus flores y si ¡no los tenia¡
me quedaban tus hojas y hasta las sombras
de tus ramas me consolaban.
La semilla de tu intención, me servia.
De
Ella vivía.
¡Hoy¡, no queda nada , cenizas y nidos vacíos,
esqueletos de promesas del estío y tu
semilla muerta
de distancia y olvido.
Como si fueran cartas viejas, las hojas
rojas de muerte, se resquebrajan bajo
mis pies y me gritan lo que fuiste, me
susurran tu ruido suavemente.
Breve el destello de tus ojos en mi mente.
Y camino el olvido y me alejo de ti, ¡no quiero
acordarme¡
Y camino, si, y me alejo de ti.
Nosotros solo vivimos inviernos, nunca
tuvimos un verano para compartir y
la primavera solo fue un sueño.
Merecemos este otoño para sepultar el recuerdo
y merecemos estos nidos vacíos para guardar
nuestros huesos.
La distancia quiero. Y me alejo de ti. Este cielo
merece lo que fue, lleno de cuervos, con
corbatas negras.
Ellos y yo como cortejo.
La semilla de tu intensión a muerto
Solo hojas rojas de muerte, solo cenizas
revueltas de olvido.
Solo la borra del tiempo, que no fuimos.
A mi vera, este camino que no recorrimos, el
espacio que no ocupaste, la mano
que juro tocarte y hoy que duerme el
su anhelo en el bolsillo.
Siempre los oídos sordos, siempre las palabras
gruesas cayéndose de la boca.
El entendimiento perdido, sin la sabiduría que da
el tiempo compartido.
Dolor contra dolor, olvido contra olvido, pero
siempre amor contra amor, eso no lo
perdimos, simplemente se lo llevo el viento, el
mismo viento que dejo estas cenizas y nidos
vacíos, esqueletos de promesas, las
nuestras y tu semilla ¡muerta¡
de distancia y olvido.
Es otoño y las hojas duermen su sueño
enrojecido de Abril.
Quedaron hay ,en las ramas desnudas de
los árboles, los anhelos y la
semilla de tu intención.
No albergaran esos nidos, nuestro amor.
Este se quedo dormido en la
en el abismo que cabe
para nosotros.
Los fuegos que se veían desde lejos, son
hoy hogueras apagadas.
Remuevo las cenizas y las escurro
en mis manos
Como el agua se van los besos que no
fueron.
Y no he podido encontrar ni un solo recuerdo
malo, solo los buenos blanquean y
amarillo luce el oro de los tontos.
El orgullo solo compra soledad.
Auque llueve, nuestro río se a secado, nuestro
sol ya no existe y las golondrinas que dibujaban
tu nombre en el viento
han muerto.
Los nidos vacíos, esqueletos de promesas del
estío.
Se quedo el amor en el arrullo, dormido para
siempre.
Nunca tuve tus frutos, ni tus flores y si ¡no los tenia¡
me quedaban tus hojas y hasta las sombras
de tus ramas me consolaban.
La semilla de tu intención, me servia.
De
Ella vivía.
¡Hoy¡, no queda nada , cenizas y nidos vacíos,
esqueletos de promesas del estío y tu
semilla muerta
de distancia y olvido.
Como si fueran cartas viejas, las hojas
rojas de muerte, se resquebrajan bajo
mis pies y me gritan lo que fuiste, me
susurran tu ruido suavemente.
Breve el destello de tus ojos en mi mente.
Y camino el olvido y me alejo de ti, ¡no quiero
acordarme¡
Y camino, si, y me alejo de ti.
Nosotros solo vivimos inviernos, nunca
tuvimos un verano para compartir y
la primavera solo fue un sueño.
Merecemos este otoño para sepultar el recuerdo
y merecemos estos nidos vacíos para guardar
nuestros huesos.
La distancia quiero. Y me alejo de ti. Este cielo
merece lo que fue, lleno de cuervos, con
corbatas negras.
Ellos y yo como cortejo.
La semilla de tu intensión a muerto
Solo hojas rojas de muerte, solo cenizas
revueltas de olvido.
Solo la borra del tiempo, que no fuimos.
A mi vera, este camino que no recorrimos, el
espacio que no ocupaste, la mano
que juro tocarte y hoy que duerme el
su anhelo en el bolsillo.
Siempre los oídos sordos, siempre las palabras
gruesas cayéndose de la boca.
El entendimiento perdido, sin la sabiduría que da
el tiempo compartido.
Dolor contra dolor, olvido contra olvido, pero
siempre amor contra amor, eso no lo
perdimos, simplemente se lo llevo el viento, el
mismo viento que dejo estas cenizas y nidos
vacíos, esqueletos de promesas, las
nuestras y tu semilla ¡muerta¡
de distancia y olvido.
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