nahuel Lorca
Poeta recién llegado
Pasos de mudos ruidos,
centímetros a centímetros,
avanzando en las pedregosas laderas,
no se observa una compañía,
un paréntesis sin abrir,
el lecho sostiene un extraño aroma,
¡Sí es ella!
La mujer de tus lindos sueños, de las proezas en su mismo nombre, de los bailes eternos.
¡Si es ella!
La que caricia otro cuerpo,
se desgajan tus ojos,
la de los miles de amantes,
de las miles de disculpas,
la culpable de tus eternas tristezas.
La maraca, la puta, ¡la misma!, la madre de tus inocentes hijos,
la señora de las lágrimas bastardas,
de los ocultos pensamientos,
la asesina del futuro de idiota
la puta, la madre de tus inocentes hijos.
centímetros a centímetros,
avanzando en las pedregosas laderas,
no se observa una compañía,
un paréntesis sin abrir,
el lecho sostiene un extraño aroma,
¡Sí es ella!
La mujer de tus lindos sueños, de las proezas en su mismo nombre, de los bailes eternos.
¡Si es ella!
La que caricia otro cuerpo,
se desgajan tus ojos,
la de los miles de amantes,
de las miles de disculpas,
la culpable de tus eternas tristezas.
La maraca, la puta, ¡la misma!, la madre de tus inocentes hijos,
la señora de las lágrimas bastardas,
de los ocultos pensamientos,
la asesina del futuro de idiota
la puta, la madre de tus inocentes hijos.