Gabriel
Poeta fiel al portal
Ya nada puedes evitar,
estas a merced de tus propios mandamientos,
que celosos custodian más que tu conciencia
Llórate... como si al hacerlo, oraras,
rogando al despojo de tu ingenua idiosincrasia
para poder razonar así, su partida
Confínalo ahí, donde nadie te perturbe,
y rescátalo de tu mudez que no idolatra,
pero simplifica la acción de la no presencia
Despójate de tus evidentes simulacros
que están más allá de imprevistos éxodos
ante la sublevación revelada del destino
Asume inevitable la verdad que sentencia
como sí al acatarla, aceptaras la injusticia,
aunque después cada lagrima,
solo te transforme llanto...
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