La serranía

Algo

Poeta fiel al portal
La serranía

(24.04.2016)





En el principio


unieron sus manos de tierra

para formar la cerca

que contiene a Caracas.


Crecieron lo suficiente

como para que al subir la cuesta

el sol llegara sediento.


Se dejaron pintar

y florecer

en la diversidad de colores.


Luego llegaron los pájaros

y el ruido azul salado

siempre húmedo


sobre el que el caracol

carga

al horizonte.


Después vino la gente:

penachos

armaduras

pieles


los hijos de las montañas.


Y la serranía

comenzó a crecer

hacia abajo

hacia la cabeza

y el pecho

de los acampados


de quienes hemos visto

el descenso de tus aguas


el deslice

de un tren de sol

estrellándose en nuestros ojos


asombrados

por la inalcanzable altura

de tu brazo vertical

cantando victoria.


Y sentimos

el abrazo demoledor

de tus piedras

y tierras.


El aplastamiento

de toda posibilidad

de resistirnos

a tus encantos.


A esas canciones

de sirena terrestre

que obligan

a navegar por el asfalto

a estas pequeñas canoas

en que nos hemos convertido


que marchan en dirección a lo profundo

donde surge tu llamado

que nombra

uno a uno

a todos los que hemos decidido

abrazar cualquiera de tus rocas

de tus árboles

de tus arbustos

negándonos

a dejar la primavera

pues hemos decidido

morir de amor

por ti.
 
La serranía

(24.04.2016)





En el principio


unieron sus manos de tierra

para formar la cerca

que contiene a Caracas.


Crecieron lo suficiente

como para que al subir la cuesta

el sol llegara sediento.


Se dejaron pintar

y florecer

en la diversidad de colores.


Luego llegaron los pájaros

y el ruido azul salado

siempre húmedo


sobre el que el caracol

carga

al horizonte.


Después vino la gente:

penachos

armaduras

pieles


los hijos de las montañas.


Y la serranía

comenzó a crecer

hacia abajo

hacia la cabeza

y el pecho

de los acampados


de quienes hemos visto

el descenso de tus aguas


el deslice

de un tren de sol

estrellándose en nuestros ojos


asombrados

por la inalcanzable altura

de tu brazo vertical

cantando victoria.


Y sentimos

el abrazo demoledor

de tus piedras

y tierras.


El aplastamiento

de toda posibilidad

de resistirnos

a tus encantos.


A esas canciones

de sirena terrestre

que obligan

a navegar por el asfalto

a estas pequeñas canoas

en que nos hemos convertido


que marchan en dirección a lo profundo

donde surge tu llamado

que nombra

uno a uno

a todos los que hemos decidido

abrazar cualquiera de tus rocas

de tus árboles

de tus arbustos

negándonos

a dejar la primavera

pues hemos decidido

morir de amor

por ti.
Buenas tardes
Tus bellas letras invaden mi espacio
Gracias por compartirlas
un saludo
 
Muy hermoso este relato de nuestro amado cerro, lo describes con todo ese
cariño que nos toca el corazón cuando hablamos de él. Amo ese cerro y todo
el tiempo que he pasado disfrutando de sus bellezas. Gracias por tu bellísimo
compartir en el foro. Besitos cariñosos apretados en tus mejillas.
 
Muy hermoso este relato de nuestro amado cerro, lo describes con todo ese
cariño que nos toca el corazón cuando hablamos de él. Amo ese cerro y todo
el tiempo que he pasado disfrutando de sus bellezas. Gracias por tu bellísimo
compartir en el foro. Besitos cariñosos apretados en tus mejillas.
Muy cierto: "nuestro amado cerro", que no pienso sea casualidad que esté situado hacia el norte, como una brújula telúrica. Comparto plenamente todas tus palabras. Abrazos
 
La serranía

(24.04.2016)





En el principio


unieron sus manos de tierra

para formar la cerca

que contiene a Caracas.


Crecieron lo suficiente

como para que al subir la cuesta

el sol llegara sediento.


Se dejaron pintar

y florecer

en la diversidad de colores.


Luego llegaron los pájaros

y el ruido azul salado

siempre húmedo


sobre el que el caracol

carga

al horizonte.


Después vino la gente:

penachos

armaduras

pieles


los hijos de las montañas.


Y la serranía

comenzó a crecer

hacia abajo

hacia la cabeza

y el pecho

de los acampados


de quienes hemos visto

el descenso de tus aguas


el deslice

de un tren de sol

estrellándose en nuestros ojos


asombrados

por la inalcanzable altura

de tu brazo vertical

cantando victoria.


Y sentimos

el abrazo demoledor

de tus piedras

y tierras.


El aplastamiento

de toda posibilidad

de resistirnos

a tus encantos.


A esas canciones

de sirena terrestre

que obligan

a navegar por el asfalto

a estas pequeñas canoas

en que nos hemos convertido


que marchan en dirección a lo profundo

donde surge tu llamado

que nombra

uno a uno

a todos los que hemos decidido

abrazar cualquiera de tus rocas

de tus árboles

de tus arbustos

negándonos

a dejar la primavera

pues hemos decidido

morir de amor

por ti.

Hablar desde la intimidad y dejar que el corazon se entregue a esa vision
geografica -el cerro- que enmarca esas materias para diluirse en sus
esencias mas naturales. belleza unida a sensibilidad en una obra unica.
saludos amables de luzyabsenta
 
Hablar desde la intimidad y dejar que el corazon se entregue a esa vision
geografica -el cerro- que enmarca esas materias para diluirse en sus
esencias mas naturales. belleza unida a sensibilidad en una obra unica.
saludos amables de luzyabsenta
Me siento muy contento por la lectura que haces del poema, me permite situarme frente a el y verlo, pues cuando dejo "que el corazon se entregue a esa vision geografica -el cerro-", sólo lo vivo. Muchas gracias por tu prosa poética. Saludos amables
 

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