almaherida
Poeta recién llegado
Las cimas de los montes me divisan
dormida que despierta cual manera
de ver llegar el sol hasta el ocaso
y así verme caer hasta que mueran
la pluma y el papel que me devoran
quitándome las noches y los días
sin importar siquiera que me duelan
el alma y corazón en la agonía
de saberme cual nube pasajera.
Será que en el regazo de la tierra
puedo yacer dulce y serenamente
después de un silencioso y largo viaje
como hija que vuelve de repente
ávida del manjar y del abrigo
que sólo da la madre que perdona
sin importar pasado ni presente
devolviéndome aquello que me roba
el diario caminar inútilmente.
Cansada estoy de echar tanta semilla
entre piedras, abrojos y hasta espinos
y ¿dónde -fatigada me pregunto-
va a aparecer el fruto merecido?
Me urge la cosecha...Ya en penumbras
quiero buscar lo que antes he sembrado...
Decirme que tal vez haya podido
fatigarme y no haya sido en vano
todo lo hecho y todo lo vivido...
dormida que despierta cual manera
de ver llegar el sol hasta el ocaso
y así verme caer hasta que mueran
la pluma y el papel que me devoran
quitándome las noches y los días
sin importar siquiera que me duelan
el alma y corazón en la agonía
de saberme cual nube pasajera.
Será que en el regazo de la tierra
puedo yacer dulce y serenamente
después de un silencioso y largo viaje
como hija que vuelve de repente
ávida del manjar y del abrigo
que sólo da la madre que perdona
sin importar pasado ni presente
devolviéndome aquello que me roba
el diario caminar inútilmente.
Cansada estoy de echar tanta semilla
entre piedras, abrojos y hasta espinos
y ¿dónde -fatigada me pregunto-
va a aparecer el fruto merecido?
Me urge la cosecha...Ya en penumbras
quiero buscar lo que antes he sembrado...
Decirme que tal vez haya podido
fatigarme y no haya sido en vano
todo lo hecho y todo lo vivido...