aniitacarreira
Poeta recién llegado
Yo sabía que estaba ahí, pero ¿cómo iba a demostrárselo a ellos?
Podía sentirla, olerla, oírla...
Pero nunca conseguí verla, ni siquiera tocarla, pero eso daba igual,
no necesitaba usar todos mis sentidos para certificar su existencia,
porque realmente no quería que nadie la conociese.
Ella era solo para mí, y me tocaba ser egoísta.
Podía sentirla, olerla, oírla...
Pero nunca conseguí verla, ni siquiera tocarla, pero eso daba igual,
no necesitaba usar todos mis sentidos para certificar su existencia,
porque realmente no quería que nadie la conociese.
Ella era solo para mí, y me tocaba ser egoísta.