jose villa
Poeta que considera el portal su segunda casa
me paso los días flotando
y debajo de mí está la tierra
los mares las montañas las horribles ciudades
el canal de panamá la muralla china la torre eiffel
y la casa donde vive aurora
la habitación de paredes blancas de aurora
la cama donde duerme aurora
y la almohada donde descansa sus hermosas mejillas
un tanto estropeadas por pequeñas marcas de acné juvenil
el espejo que refleja esa mirada suya que me mata
la ventana por donde se asoma y mira el jardín
al atardecer y deja vagar sus ojos y se pierde en pensamientos
que no comparte con nadie mientras yo doy vueltas
allá en lo alto extraviado en la oscuridad creciente de la noche
y la luz de las estrellas palpita al fondo de la nada
con su frío resplandor que se expande hacia todas partes
en este desolado universo que se queda tan vacío
cuando aurora cierra su ventana
y debajo de mí está la tierra
los mares las montañas las horribles ciudades
el canal de panamá la muralla china la torre eiffel
y la casa donde vive aurora
la habitación de paredes blancas de aurora
la cama donde duerme aurora
y la almohada donde descansa sus hermosas mejillas
un tanto estropeadas por pequeñas marcas de acné juvenil
el espejo que refleja esa mirada suya que me mata
la ventana por donde se asoma y mira el jardín
al atardecer y deja vagar sus ojos y se pierde en pensamientos
que no comparte con nadie mientras yo doy vueltas
allá en lo alto extraviado en la oscuridad creciente de la noche
y la luz de las estrellas palpita al fondo de la nada
con su frío resplandor que se expande hacia todas partes
en este desolado universo que se queda tan vacío
cuando aurora cierra su ventana