Óscar Pérez
Poeta asiduo al portal
La soledad en que no somos
La soledad tiene ese gesto extraño:
de pretender curarse sin los otros,
rodearse de nosotros sin nosotros,
sin ver que adentro, adentro carga el daño.
La soledad se cae del peldaño
como en una estampida de mil potros,
como quien ve partir sus enquillotros
y se amarra al recuerdo y al regaño.
No nos deja vivir, pone en su escaño
la espada que no tiene desempotros,
pues se funde al latir del desengaño.
Y mata y así muere sin estotros,
que somos esos mismos que en su apaño
morimos de dolor en sus empotros.
02 11 11
La soledad tiene ese gesto extraño:
de pretender curarse sin los otros,
rodearse de nosotros sin nosotros,
sin ver que adentro, adentro carga el daño.
La soledad se cae del peldaño
como en una estampida de mil potros,
como quien ve partir sus enquillotros
y se amarra al recuerdo y al regaño.
No nos deja vivir, pone en su escaño
la espada que no tiene desempotros,
pues se funde al latir del desengaño.
Y mata y así muere sin estotros,
que somos esos mismos que en su apaño
morimos de dolor en sus empotros.
02 11 11