Julius 12
Poeta que considera el portal su segunda casa
no solamente amo de ti tu sonrisa,
amo los frutos de tu jardín personal,
amo la sutil presencia de tu ángel,
amo tu aura azul que irradia un milagro
al desperezarte con fragilidad,
Amo además tu saludo matinal y el
misterioso perfume,
Amo el que corramos en derredor sin alardes,
amo tu inocencia no fingida y los puntitos de tristeza
en tu mirada.
Ni cuando te acicalas dejo de amar una apuesta
al destino incierto y a las trampas que acechan.
¿ Quién preverá las insinuaciones?
¿Quién dejará de morder la manzana?
El destino lo hacemos ambos,
lo que está afuera está adentro.
Diviso un navío y un viaje soberbio.
Pero disfrutaría de la simple barca del pescador,
su tramposa red suele darnos sorpresas,
puede que aprendas que los fuertes brazos del océano
oscurecieron lo rayos luminosos
porque seguías mi pasos como una empecinada sombra.-
amo los frutos de tu jardín personal,
amo la sutil presencia de tu ángel,
amo tu aura azul que irradia un milagro
al desperezarte con fragilidad,
Amo además tu saludo matinal y el
misterioso perfume,
Amo el que corramos en derredor sin alardes,
amo tu inocencia no fingida y los puntitos de tristeza
en tu mirada.
Ni cuando te acicalas dejo de amar una apuesta
al destino incierto y a las trampas que acechan.
¿ Quién preverá las insinuaciones?
¿Quién dejará de morder la manzana?
El destino lo hacemos ambos,
lo que está afuera está adentro.
Diviso un navío y un viaje soberbio.
Pero disfrutaría de la simple barca del pescador,
su tramposa red suele darnos sorpresas,
puede que aprendas que los fuertes brazos del océano
oscurecieron lo rayos luminosos
porque seguías mi pasos como una empecinada sombra.-
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