Lôren
Poeta fiel al portal
Me salí como una langosta
o una trufa a la deriva.
Me salí a regañadientes
sin fingidas urgencias
sin infladas medidas.
Entre medusas modulando
el modus operandi de la mar.
Entre mapas desiertos de hastío
entre lunas menguantes de amor
entre jinetes ebrios de cascadas
entre bucles de agua y dolor.
¡Yo me salí!
Me salí en volandas
me salí en salero
me salí saliendo
por el agujero.
El conejo blanco no lleva reloj
pero sí orejas de seda y tímpano
todos los sombreros que añoré
truncaron sus copas en ímpetu.
¡ Adiós reloj! ¡ Adiós reloj!
Cuenta el minutero
el kikirikí del gallinero.
¡ Me salí!
No fue fácil entre centauros
ni entre orugas orugando.
¡ Cuánta fusiformidad!
¡ Cuánta exudación!
¡Cuánta chaladura!
¡ Cuánto cha cha chá !
(¿ Fue suya la culpa?)
Salí incólume, impoluta
con mi verde esmeralda sombrero
sombrereando entre las sombras
que vuelven pardo al agujero.
Despacio buceando,
salí balbuceando
el aroma del vino
el idioma del sino.
Si o no. ¡No más reloj!
¿ Puedes ver, blanco conejo,
ciego amable consejero,
que tu audaz truco de magia
me sacó de mi sombrero?
Salida en salitre
salada salida
saliendo dolida
de la copa triste.
¡ Gracias Reloj !
¡ Gracias Conejo !
¡ Gracias Ingenio !
¡ Muchas gracias, Sombrero!
¡ Me salí!
o una trufa a la deriva.
Me salí a regañadientes
sin fingidas urgencias
sin infladas medidas.
Entre medusas modulando
el modus operandi de la mar.
Entre mapas desiertos de hastío
entre lunas menguantes de amor
entre jinetes ebrios de cascadas
entre bucles de agua y dolor.
¡Yo me salí!
Me salí en volandas
me salí en salero
me salí saliendo
por el agujero.
El conejo blanco no lleva reloj
pero sí orejas de seda y tímpano
todos los sombreros que añoré
truncaron sus copas en ímpetu.
¡ Adiós reloj! ¡ Adiós reloj!
Cuenta el minutero
el kikirikí del gallinero.
¡ Me salí!
No fue fácil entre centauros
ni entre orugas orugando.
¡ Cuánta fusiformidad!
¡ Cuánta exudación!
¡Cuánta chaladura!
¡ Cuánto cha cha chá !
(¿ Fue suya la culpa?)
Salí incólume, impoluta
con mi verde esmeralda sombrero
sombrereando entre las sombras
que vuelven pardo al agujero.
Despacio buceando,
salí balbuceando
el aroma del vino
el idioma del sino.
Si o no. ¡No más reloj!
¿ Puedes ver, blanco conejo,
ciego amable consejero,
que tu audaz truco de magia
me sacó de mi sombrero?
Salida en salitre
salada salida
saliendo dolida
de la copa triste.
¡ Gracias Reloj !
¡ Gracias Conejo !
¡ Gracias Ingenio !
¡ Muchas gracias, Sombrero!
¡ Me salí!