Ángel San Isidro
Poeta que considera el portal su segunda casa
La Sonrisa del Indigente
Una simple y amable sonrisa,
es lo que necesitamos darnos
a nosotros mismos y a los demás...
todos los días del año,
para hacer florecer esa armonía
humana y natural del que comulga
con la ley del pobre diablo en su ironía.
que nada tiene en su calvario personal
salvo su propia existencia y un desnutrido...
pequeño animal;
Del que con mucho amor,
tiene el buen pobre hombre de preocuparse
y un buen cobijo darse si pueden los dos
con su adversidad luchar y con su pobre miseria...
lidiar;
Para comer caliente
el pobre indigente debe esperar paciente
a las puertas de un amigable comedor social
de un cercano pueblo vecinal,
y con su fuerte voluntad poder al pequeño animal
darle todo su cariñoso calor y poderlo poco a poco...
alimentar.
Autor: Ángel San Isidro
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